Mocos espesos que no salen

Cómo eliminar el tapón de mucosidad de los senos paranasales en casa

La mucosidad está formada principalmente por agua, lo que le da su textura líquida. Pero también contiene proteínas y sal. En concreto, las proteínas que contienen azúcar (o glicoproteínas), llamadas mucinas, dan al moco su consistencia gelatinosa. Los glóbulos blancos desechados que combaten las infecciones y otros restos recogidos en los conductos nasales a menudo también se encuentran en el moco. Además, un dato curioso: los mocos no son más que mucosidad seca mezclada con otras partículas como suciedad, polvo y polen.
Tu cuerpo es una máquina de fabricar mucosidad. Unas células y glándulas especiales que se encuentran en el fino revestimiento (llamado mucosa) de las cavidades corporales y de los conductos que salen del cuerpo producen regularmente esta sustancia resbaladiza.Probablemente ya sepas que el tejido que segrega mucosidad se encuentra en la nariz, la boca, la garganta y los pulmones. Pero también se encuentra en los ojos, los oídos, el tracto gastrointestinal y los órganos reproductores y urinarios: 11 señales de que es más grave que un resfriado común
A veces, la mucosidad se vuelve más espesa cuando estamos combatiendo una infección. Pero también puede ser fina y líquida. Todo depende del tipo de virus o irritante que active los tejidos productores de mucosidad del cuerpo, explica la doctora Chandra Ivey, laringóloga de práctica privada y profesora clínica adjunta de la Escuela de Medicina Icahn del Monte Sinaí, en la ciudad de Nueva York.Los fumadores, por ejemplo, tienden a tener más mucosidad y más espesa, dice. En el caso de un resfriado, una pared de mucosidad más espesa puede servir de barrera para evitar que otros virus, bacterias o partículas irritantes entren en las membranas nasales, dice.La mucosidad también puede volverse más espesa si se toman ciertos medicamentos que deshidratan el cuerpo, añade. Esa es otra buena razón para tomar más líquidos cuando se está enfermo.

Mucosidad gomosa y espesa de la garganta

Este remedio suele estar indicado cuando la tos es seca y muy dolorosa. La persona se siente peor con cualquier movimiento, e incluso puede necesitar sujetar sus costados o presionar contra el pecho para mantenerlo quieto. La tos puede hacer doler el estómago y la digestión puede verse alterada. Es habitual que la boca esté muy seca y que la persona tenga sed. Una persona que quiere que la dejen sola cuando está enferma, y que no le hablen ni la molesten, es probable que necesite Bryonia.
La bronquitis con una tos profunda, dura y rabiosa puede indicar la necesidad de este remedio. La persona siente que la mucosidad está atascada en la garganta y en la parte superior del pecho, y puede toser continuamente para tratar de aflojarla. Puede aparecer una sensación de crudeza y dolor, o una sensación como si hubiera una piedra atascada en el interior. Pueden aparecer escalofríos y fiebre. La exposición al aire frío agrava la tos, pero beber algo frío puede ayudar. La persona puede sentirse peor cuando los días son fríos y despejados, y mejor en tiempo húmedo.
La bronquitis con una sensación de peso en el pecho, y una tos con asfixia y náuseas que hace aflorar una mucosidad amarilla y espesa, puede responder a este remedio. La tos tiende a ser seca y tensa por la noche, y floja por la mañana. La fiebre puede empeorar por la tarde y por la noche. Sentirse demasiado abrigado o estar en una habitación congestionada tiende a empeorar a la persona, y el aire libre aporta una mejora. La sed suele ser escasa. Una persona que necesita este remedio a menudo es malhumorada y emocional y quiere atención y simpatía. (Este remedio suele ser útil para los niños que lloran cuando no se sienten bien y quieren ser abrazados y consolados).

Flema atascada en la garganta durante meses

La mucosidad tiene varios nombres. Mocos, la sustancia pegajosa que sale de la nariz durante un resfriado. O flema, la mugre que puede obstruir los pulmones y hacerte toser. Probablemente no seas un fanático de estas cosas. Pero la mucosidad es mucho más que un goteo nasal. Tu cuerpo produce mucosidad todo el tiempo. Y desempeña un papel importante para mantenerte sano.
“Los mocos y las flemas tienen una mala reputación”, dice el Dr. Richard Boucher, experto en pulmones de la Universidad de Carolina del Norte. “La gente piensa que es algo que se supone que hay que toser y expulsar. Que es algo malo. Pero en realidad, la mucosidad es la interfaz entre usted y el mundo exterior”.
La mucosidad recubre las superficies húmedas del cuerpo, como los pulmones, los senos paranasales, la boca, el estómago y los intestinos. Incluso los ojos están recubiertos de una fina capa de mucosidad. Sirve como lubricante para evitar que los tejidos se sequen. También es una línea de defensa.
“La mucosidad es muy importante para filtrar los materiales que se respiran por la nariz, como el polvo, los alérgenos y los microorganismos”, dice el Dr. Andrew Lane, experto en oídos, nariz y garganta de la Universidad Johns Hopkins. “Todo lo que se respira queda atrapado en la mucosidad, como el papel matamoscas”.

Mucosidad espesa y gomosa de la nariz

“La mucosidad es esencial para la protección de tu cuerpo”, dice Jeffrey Spiegel, cirujano de oído, nariz y garganta de la Universidad de Boston. “Es una barrera protectora y te permite respirar cómodamente. Si no tuvieras mucosidad, lamentarías mucho no tenerla”.
La mayoría de nosotros piensa que el moco es algo que se filtra por la nariz, pero lo cierto es que también se segrega en la tráquea y otros conductos que llevan el aire a través de los pulmones, donde técnicamente se llama flema. Dondequiera que se produzca, la mucosidad es una mezcla de agua y proteínas, y la mayor parte es empujada hacia la parte posterior de la garganta por unos pelos microscópicos llamados cilios.
Tanto si eres consciente como si no, estás tragando constantemente toda esta mucosidad, que acaba inofensivamente en tu estómago. “Tragas, de media, dos veces por minuto, incluso cuando duermes por la noche”, dice Michael Ellis, otorrinolaringólogo de la Universidad de Tulane.
Ellis afirma que, por término medio, una persona produce alrededor de 1,5 cuartos de galón de moco al día y, en contra de lo que podría pensarse, no varía mucho. Pero esa mucosidad se diluye con otra secreción acuosa (llamada líquido seroso), que puede variar mucho en función de la salud.

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