EL TEST DE LA UÑA Y LA LECHE

Durante mucho tiempo se ha dicho que la leche materna no hay que analizarla, que es buena de por sí, pero los antiguos no lo tenían tan claro y recomendaban algunas sencillas pruebas para determinar si la leche era buena o no.

Es muy conocido que el calostro se ha considerado tóxico durante gran parte de los últimos dos mil años, especialmente por lo médicos más insignes, al creer que era fruto de la sangre menstrual retenida durante todo el embarazo.  La leche posterior también había que analizarla de alguna forma, al igual que si  se le daba leche de nodriza o de animales.

Cuando se usaba una nodriza para que amamantara a un bebé, se pedían una serie de requisitos que ríete tu de los de First Dates: que fuera buena, que no fuera pelirroja, que tuviera el pezón oscuro, que fuera simpática y prudente, que los pechos fueran de tamaño mediano, que la leche no oliera, que su edad fuera entre 20 y 40 años, que no tuviera epilepsia o gastroenteritis, que hubiera tenido un bebé de menos de 3 meses, etc.

Yo soy de la generación que por «nodriza» me sale esto en la mente como primera opción.

Una de las pruebas que se mantuvieron desde el siglo II después de Cristo hasta el siglo XIX fue la prueba de la leche en la uña. La introdujo (la prueba) Sorano de Éfeso, que era un médico grecorromano que se dedicó al estudio del parto y las enfermedades de la mujer y el cuidado del recién nacido.

Dicen que es este

La prueba era muy sencilla: se debía dejar caer una gota de leche materna sobre una uña o en una hoja de laurel. Si se extendía suavemente, y cuando se mecía un poco conservaba la misma forma, la leche era buena. Si se extendía rápidamente, o al agitarse se formaban gotitas, estaba aguada; si no se movía nada o muy lentamente, era demasiado espesa.

Lápida de la época de Sorano donde se ve a una madre dando el pecho a un bebé.

Esta prueba sobrevivió a la Edad Antigua, la Edad Media, la Edad Moderna, hasta llegar a la Contemporánea. Smellie, uno de los obstetras más reconocidos,  también la usaba. Las últimas recomendaciones para determinar la validez de la leche con el test de la uña son de 1827 en un texto de Johannes Wendt. Casi , 2000 años.

Lo mismo que los protocolos de la COVID, que caducan antes que termines de leerlos.

 

Este Sorano de Éfeso escribió también, como decía, sobre los niños y sus textos, los pocos conservados, también se han copiado hasta el siglo XIX. Hablamos aquí de él, cuando recomendaba embadurnar con sal y miel a los recién nacidos, y eso que fue de los más sensatos.

Rosalía y sus uñas.

Pero el test de la uña y la leche no ha quedado solamente en el acervo cultural grecolatino.  En China, un medio para conocer la calidad de la leche era verter unas gotas en una mesa. Debían formar unas gotas redondas y que no se dispersasen en gotas más pequeñas al soplarles si era de buena calidad (la leche).

Ya que hablamos de uñas, acordaos de Florence Griffith, la atleta de las uñas largas.

Esto de testar la leche para ver si es demasiado aguada o no, tiene una arista interesante en Pakistán. En esas tierras tan lejanas y maravillosas, se tomaban unas gotas de cada pecho y se hacían caer sobre unos escarabajos específicos. Si el escarabajo fallecía, esa leche era tóxica; la gracia es que un pecho podía producir leche tóxica y otro no, por lo que cada pecho era una prueba diferente y algunos niños acababan siendo lactados solo de un pecho, el que no era tóxico.

Es conocido que a los insectos no les gusta la leche materna, aunque ahora dicen que las arañas dan a sus crías algo parecido

Estas dos pruebas, la de China y Pakistán, están recogidas en este libro de la OMS, y se refieren al siglo XX. La aportación de Sorano de Éfeso es parte de la Historia de la Medicina.

La cultura popular dice que a las serpientes le gusta la leche materna, como vimos aquí, pero lo de las arañas no lo conocía( aquí.)

Si te gusta más instagram, hace poco hubo una tendencia en decoración de uñas con baños de leche, pero no va por Sorano  la cosa.

Hay un artista que se dedica a dejar una gota perfecta en una piedra. Sorano estaría orgulloso de él.

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2 comentarios

  1. Inès

    Muy bueno. El video está repe que ya lo pusiste en otra entrada. Hace años sí.

    • Mi reino por un caballo

      Sí, es cierto, pero venía al pelo 😉