A finales del siglo XIX y principios del XX se puso de moda el uso de las incubadoras para mantener con vida a los bebés prematuros. Las primeras se usaron en ferias como en las famosas exposiciones de Coney Island, por el Dr Couney, y tantos otros, tardándose varias décadas más para que una incubadora estuviera en un hospital. Parece impensable ahora, pero hace prácticamente 100 años de eso. Lo vimos aquí.

Cuando hay una novedad, siempre hay personas que la asocian al miedo. Que si los trasplantes conllevan cambios en la personalidad, que si poner la vacuna provocaba síntomas animalescos en las personas, etc, etc.

Por eso no es de extrañar esta película de 1 minutos de 1901, en pleno boom de aquellas extrañas máquinas, las incubadoras de feria.

En ella se ve a otro charlatán, el dr Bakem, que ofrece meter a los bebés en ella para que gracias al calor crezcan como bebés de 1 año en solo una hora. Todo un avance, dónde va a parar.

Lo que sucedió después te sorprenderá 😉