PARIR EN CASA

Cuando uno piensa en el tema del parto en casa, sabe que le van a caer por todos lados. Es un tema en el que no suelen tenerse en cuenta el término medio, la mesura, la independencia ni la opinión de los interesados, y en el que fácilmente se extreman las posturas y se pierden las formas. Da mucha pereza opinar porque muchos están esperando en la trinchera para disparar  a cualquiera que esté «al otro lado». Esas trincheras están en los dos lados , por eso es fácil acabar denostado opines lo que opines. Ya lo dijo alguien, que Twitter y Facebook sirven para ver cómo te entierran aunque no estés muerto.

Si tienes las ideas claras y no eres de los que pueden cambiar de opinión, mejor no sigas leyendo.

Cada mujer y su familia pueden tener un motivo para parir en casa y creo que nadie puede entrar en los motivos. Solo dar información real (la información es poder) y mejorar la asistencia al parto de madre y bebé para que todos avancemos.

Yo no asisto partos, pero sí asisto a partos, y a muchos que son embarazos de riesgo, o que se complican al final, y por eso mi visión es la de la defensa del niño o niña. Eso lo dejo claro para que no haya malentendidos desde el principio. También he asistido a algún bebé con problemas que nació en casa.

Los estudios que se han hecho y hacen, encuentran un aumento de mortalidad en los partos en casa (mira este artículo del New England),  pero dicho aumento no se aprecia cuando paren en casa mujeres con embarazos normales y atendidas por matronas (matronas de verdad)  y existe una buena comunicación con el hospital en caso de problemas, o el aumento real es inapreciable.  Por ejemplo, se sabe que si se tarda más de 20 minutos en evacuar a un bebé esto puede ser un problema de seguridad.

Además de la experiencia personal de cada cual, no está de más conocer cuáles son las pautas recomendadas por los pediatras, en cuento a la seguridad de los partos en casa; en concreto, las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría. Hicieron unas recomendaciones en 2013, y las reafirmaron en 2016, y creo que son muy sensatas. Las de los ginecólogos son las mismas, por cierto.

Lo primero que dicen es que los hospitales son el lugar más seguro para parir, al menos allí. Y yo pienso lo mismo, lo cual no significa que haya que hacerlo así siempre.

Lo segundo, que las madres tienen derecho a  elegir lo que quieran. Ni nacer ni morir debe realizarse en un hospital por obligación (esto lo digo yo), pero existe un deber de informar sobre las mejores opciones en cada caso.

Creo que el punto clave es la información. Si el hacerlo en casa es por miedos sacados de contexto, hay que informar. Si el único objetivo es «parir en casa», hay que saber si esa es la prioridad real, porque lo primero es la seguridad de la madre y el bebé. Lo «natural» es un engaño. A la naturaleza le da igual lo que te pase a ti o a tu hijo.En todo caso se debe informar de que hay embarazos que en los momentos finales deben terminarse en el hospital aunque el plan fuera hacerlo en casa.

Vamos a verlas.

¿Cuáles son las candidatas para realizar un parto en casa?

Aquellas con

-Ausencia de enfermedades maternas previas que lo contraindiquen (por ejemplo, madres diabéticas no deben parir en casa)

-Ausencia de enfermedades que hayan surgido en el embarazo y lo contraindiquen.

-Embarazos con un bebé único y que crezca de forma adecuada.

-Que tenga una presentación cefálica.

-Que tenga una edad gestacional entre 37 y 41 semanas completas de gestación (es decir, que no sea prematuro ni postérmino)

-Que tenga trabajo de parto espontáneo.

-Los ginecólogos americanos contraindican parto en casa si la madre ha tenido una cesárea.

¿Qué se necesita?

-Una matrona, matrón o médico que habitualmente trabaje atendiendo partos.

Desaconsejan el parto en casa ayudado solo por otras personas que no son profesionales sanitarios.

-Que además haya una persona entrenada solo y exclusivamente para atender al recién nacido.

La necesidad de atender a madre y bebé es rara, pero puede ser necesaria. Por eso tiene que haber dos personas, una entrenada en reanimación neonatal capaz de las medidas adecuadas. Si el parto es de riesgo, ya no es tan raro que el bebé necesite ayuda.

-Un acceso rápido a un hospital cercano.

Incluyendo acceso al teléfono del hospital o del sistema de transporte y conocer si hay problemas que impidieran el traslado (ej. inundaciones, etc) o bien si es demasiado lejano.

-Facilidad para contactar con esos profesionales tras el parto.

Algunos problemas de madre y bebé aparecen horas después.

-El bebé debe trasladarse al hospital si:

-Ha necesitado reanimación, como presión positiva más de 30-60 segundos. Para dar presión positiva hay que tener material de reanimación, de lo que se deduce que sin material de reanimación neonatal no se debe atender partos en casa.

-Tiene distrés respiratorio.

-Tiene cianosis.

-Tiene algún otro síntoma de enfermedad.

-Dar el cuidado recomendado neonatal

Facilitar el mantenimiento de la temperatura por medio del piel con piel y tener además sistemas extras de calentamiento si no es posible porque necesite reanimación.

En las primeras 4-8 horas de vida, debe ser examinado, valorando la edad gestacional, el crecimiento intrauterino  (adecuado o no), sus medidas físicas, su temperatura, su frecuencia cardiaca y respiratoria, su color de piel, su perfusión,  su nivel de conciencia, su tono y su actividad. Si algunos de estos ítems está alterado, debe monitorizarse y reevaluarse, y trasladar al hospital si no mejoran.

Si el bebé parece prematuro, debe trasladarse al hospital.

La madre debe haber sido estudiada por si es portadora del estreptococo del grupo B, y si lo es, debe recibir tratamiento antibiótico intravenoso con penicilina cada 4 horas. Si nacen y están clínicamente bien, pueden permanecer en casa. Si la madre tiene síntomas de corioamnionitis o el bebé no parece estar bien, hay que llevarlo al hospital.

Los niños que son grandes o pequeños para la edad gestacional o cuyas madres son diabéticas deben nacer en un hospital, debido al mayor número de complicaciones asociadas, por ejemplo la hipoglucemia; pero si se descubre que era grande o pequeño para la edad gestacional tras el parto, o ha requerido reanimación, hay que realizarle controles de glucemia, y si es menor de 45 mg/dl, debe trasladarse al hospital.

Todos los niños deberían recibir profilaxis ocular para la oftalmía neonatal.

Todos los niños deberían recibir vitamina K intramuscular. Las dosis orales no han demostrado ser tan efectivas como la dosis única intramuscular.

Todos los bebés y sus madres deben ser aconsejados sobre la lactancia materna y sobre la diuresis y deposiciones en los primeros días de vida.

Si la madre es Rh negativa, al bebé hay que hacerle el test de Coombs al nacer. Si la madre es grupo 0, también hay que saber el grupo sanguíneo del bebé y el test de Coombs directo. Todos los bebés deben ser examinados por riesgo de hiperbilirrubinemia entre las 24 y 48 horas como mínimo, llevándose a las tablas de riesgo conocidas para saber si se necesitan más evaluaciones.

Todos los recién nacidos tienen que tener las pruebas metabólicas hechas.

A todos hay que realizarles el cribado auditivo, según las normales locales. El cribado de cardiopatías congénitas debe realizarse también.

Todo lo relacionado con el parto: reanimación, Apgar, nivel de glucosa,toma de muestras para metabolopatías, medicaciones administradas,   etc., debe quedar reflejado en un documento por escrito.

En todo caso, al bebé debe verlo un profesional capacitado en cuidados pediátricos en las primeras 24h, y posteriormente.

Todo lo demás es cuestión de la madre. Nuestra obligación es informar de esto.

Pinchando aquí está el artículo de Pediatrics sobre los requisitos para el parto planeado en casa.

Información, información, información. Alejaos de menciones a la sabiduría de la Naturaleza y al Misticismo. Parir en casa no es parir sola en un descampado. A la Naturaleza le da igual lo que le pase a ti o a tu hijo.

No me matéis aún. Mi hermana mayor nació en casa de mi abuela ayudada por una señora que fue mi padre a buscar en moto, que tenía otro oficio, pero con fama de partera.  Eran otras épocas, en los años 60. Todo transcurrió sin problemas, salvo una displasia de caderas que nadie vio y una deshidratación grave en la primera semana de vida.

 

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1 comentario

  1. Inès Vidal FArré

    Gracias, si tengo otro embarazao lo valoraré.