Se acerca Halloween y ya es tradición escribir algo que dé mucho miedo y repelús, pero estáis tan habituados a historias terroríficas y a tener tantos canales donde ponen películas y series  que este año vamos a hablar otra vez de una de las películas de terror más famosas, pero buscando algo diferente, que así tenéis tema de conversación para la cena con los amigos, porque seguro que todos la habéis visto alguna vez.

En El exorcista quizá recordéis esta escena del principio donde sale el dios Pazuzu. Tranquilos que no da nada de miedo. En serio.

Pues ese dios Pazuzu, pobrecito, no es tan malo como lo pintan, aunque se le asigne la titularidad de los demonios cinematográficos. De hecho, en Mesopotamia y Babilonia, muchas mujeres embarazadas y madres lo usaban como protector (a una representación, no al dios mismo). Ya no puede fiarse uno ni de las películas.

La estatua más famosa de Pazuzu tiene más de tres mil años y se encontró en Irak. Actualmente está en el Museo del Louvre. Es el de la derecha, el que saluda.

Vale que Pazuzu era el rey de los demonios de los vientos, que traía las tormentas, la peste, las plagas, los delirios y la fiebre; vale que tiene el pene con forma de serpiente, garras de ave y otros artículos más del mundo animal, pero es que solo se cuenta de él lo malo. Y así no.

Pene de serpiente… es que la película es realmente terrorífica

También devolvía al infierno a los demonios más cafres, y era un protector de las embarazadas y los recién nacidos. Sí sí. De eso se habla poco en Enfemenino.com.

Su demoníaca esposa se llamaba Lamasthu, y no se llevaban muy bien, discutían como todas las parejas, porque ella tenía un vicio muy raro, que consistía en robar bebés recién nacidos o hacer que muriesen dentro del útero de sus madres. Los padres del año.

Le venía de herencia, porque algunas historias dicen que cuando era un feto se comió el útero de su propia madre para salir.

Lo hacía con nocturnidad y alevosía. Se llevaba a los bebés lactantes para comérselos y beber su sangre, o provocaba abortos tocando el abdomen de la madre con 7 sutiles golpes. No era raro de todas formas que se los quitara a las madres mientras estaban dando el pecho. Tampoco se privaba de producir muertes de bebés en la cuna dándoles su propia leche que era un veneno, e incluso  acababa con las madres tras el parto si encartaba. En Babilonia no había reglas estrictas sobre las visitas en casa o el hospital, no como ahora.

En una serie llamada Constantine, le dan un pollo con sangre de niño inyectada para engañarla. Buenísima la serie, merece la pena comprar los DVD (todos, y que nadie más la vea)

También infectaba lagos, ríos, etc. y traía todo tipo de enfermedades. Algunas fuentes incluso hablan de que robaba el semen de los hombres para crear engendros.

Esta diosa  tampoco había salido agraciada en la ruleta de la fortuna genética. Con cabeza de león, orejas y dientes de burro, pies de pájaro, se suele representar dando de mamar a cerdos y perros, mientras sostiene serpientes bicéfalas en sus manos, sentada o de pie sobre un burro.

Preciosa. Aunque el cerdo parece un armadillo.

Muchas madres llevaban colgados amuletos con el dios  Pazuzu, porque era el único que la entendía y que le ponía freno, por eso se encomendaban a él para proteger a sus hijos. De hecho, la estatua que hay en el Museo del Louvre, en la que se basaron para la película El Exorcista tiene un gancho en la parte superior, porque se usaba llevándola colgada. Como amuleto. Como protector. Para evitar la muerte de un bebé.

Siempre he sido el malo y eso que no paro de saludar. Cuando vayáis al Louvre, menos giocondas y más pazuzus.

En otros lugares hay representaciones más grandes que se colocaban en las paredes para pedir protección para las embarazadas y los hijos, como las siguientes

Si os fijáis, en la parte baja, encima de un burro, la diosa tiene al perro y al cerdo mamando haciendo acrobacias, mientas sostiene las serpientes erectas. En la escena superior, hay un bebé recién nacido en la cuna. Arriba del todo, el dios Pazuzu observa.

Se cree que el Circo del Sol empezó ahí (cita requerida)

¿Será  una versión inicial de la que bebió el de ¿Dónde está Wally?? todo es posible.

Si no habéis visto El Exorcista porque os da miedo, quizá esta versión de Los Simpson, donde sale Pazuzu,  os sirva para haceros una idea.

Otro amuleto para embarazadas del siglo séptimo antes de Cristo contra la diosa Lamasthu.

Hay una película de hace poco tiempo llamada El demonio quiere a tu hijo, que deja poca oportunidad de spoilers, en el que el demonio es…adivinadlo, Lamasthu.

La muerte perinatal del bebé o de la madre se ha intentado explicar de muchas formas a lo largo de la historia. De forma similar, la muerte de bebé en apariencia sano se achacaba a secuestros por demonios o a cambios de un bebé sano por otro maléfico, en una creencia cultural europea muy arraigada hace años llamada «intercambio» o changelings. Explicaría todas las muertes inesperadas, y perpetuaría el poco caso sobre la salud infantil y materna que la sociedad, especialmente los varones, han impuesto.

Detalle de la Leyenda de San Esteban, de Marino di Bartolomeo

La otra vezque hablamos de El Exorcista fue para examinar qué pruebas le hicieron a la niña en el hospital (pincha aquí)

Si os dan miedo estas cosas, Iker Jiménez, por 20 euros, os envía una figura de Pazuzu pinchando en este enlace. El que no quiera protección para sus hijos ya es porque le gusta el riesgo. Ideal para regalar a padres primerizos, mejor que una vacuna no financiada y menos polémico.

Pero quizá por ese importe o menos, puede que quieras saber más historias, como la de los niños robados e intercambiados en

o puede que  los siguientes libros sean más útiles si de verdad queréis regalar información a unos padres y madres primerizos.