¿CÓMO ELEGIR AL PEDIATRA DEL BEBÉ?

Si podéis elegir el o la pediatra de vuestro bebé sería lo mejor. Incluso antes del nacimiento de la criatura. Pero muchas veces los padres lo que queréis es una segunda, tercera o cuarta opinión, además de la del pediatra que al bebé le asignan. Una opción interesante es analizar qué te debe hacer pensar en uno u otro como profesional.

El pediatra de vuestro bebé no puede ser el pediatra de urgencias (porque no todas las consultas son una urgencia); se merece un pediatra que le asista durante toda la infancia, en el que tengáis confianza para todos los procesos que vuestro bebé tendrá. Entonces, ¿cuál elegir?

Hay muchas opiniones, depende de vosotros y vuestras necesidades. Hay más de veinte especialidades pediátricas. Habrá casos en que se necesite a alguno de estos, pero su pediatra de cabecera, el que le atenderá casi siempre, ¿qué cualidades debe tener?, ¿qué debéis buscar? Estas son algunas orientaciones

Abstenerse de la fama social como único dato. Eso no es sinónimo de nada, a veces. La fama de muchos es, en ocasiones, un fenómeno que el resto de pediatras no entiende, o se echan las manos a la cabeza porque se aleja de toda buena práctica clínica.

Consultad a amigos que tengan ideas parecidas a vosotros en el manejo de los bebés, si tienen vuestra misma filosofía de vida, porque en muchos casos ya habéis visto que los motivos de las recomendaciones son sociales y culturales. Preguntad cómo se maneja el pediatra con esas creencias.

• Cuando lo hayáis elegido, analizad cómo se comporta. Si está actualizado, si se disgusta cuando le hacéis preguntas…

Debe preguntaros por vosotros y vuestro bebé, y explorarlo al completo, al menos la primera vez que lo ve.

• Debe preguntaros qué creéis que le pasa al bebé. No debéis olvidar que vosotros sois los que más lo conocéis, y los que más tiempo pasáis con él.

• Debe saber escucharos. Parece una tontería, pero muchas personas no escuchan, o solo se escuchan a sí mismas.

• Debe saber contestar preguntas, aunque a veces habrá cosas que no sepa. Si lo sabe todo, siempre, es que se está inventando cosas.

La mayoría de las veces no debe mandarle nada al bebé, ni aunque vosotros queráis. Si siempre os resuelve las dudas con un medicamento o una prueba, mal asunto. La mayoría de los bebés son niños y niñas sanos.

• Si es de los que dan valor a las pruebas de forma absoluta, u os asusta por causas poco justificadas, pensad en cambiar. Algunos médicos creen que hay que hacer todo lo que se pueda siempre, que por algo los padres llevan al bebé, incluso para descartar las posibilidades más remotas. No contribuyáis a eso.

• Debe daros, además, consejos de salud más allá de la visita médica y no fomentar la sensación de salud frágil e insegura, que precisa de citas constantes, salvo que estén justificadas.

• Si os aconseja no vacunar al bebé de nada, el cambio está más que justificado.

• Desconfiad si vuestro pediatra tiene todo muy claro y os tenéis que ceñir a todo lo que él o ella dicen, sin ofreceros opciones.

• Tendréis que aseguraros del horario y de si siempre será el mismo, cosa poco probable fuera de unas horas, y quiénes son el resto del equipo, así como también cómo es la enfermería especialista en pediatría.

• Debéis saber qué piensa sobre la lactancia materna, sobre los antibióticos, sobre las pruebas, sobre las vacunas, etc. Es importante estar de acuerdo en temas significativos para poder confiar en él o ella.

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1 Comentario

  1. Interesantes puntos. Lo de que sea siempre el mismo es esencialmente imposible. Mi hjijo acaba de cumplir 4 años, y este es su historial de pediatras (hablo de los asignados, no de posibles visitas de urgencias)

    El primero se jubiló a los pocos meses de nacer.
    La segunda fue trasladada de centro, supongo, y nos cambiaron.
    La tercera duró tiempo, pero nos mudamos y cambiamos de centro de salud.
    La cuarta nos pareció un poco seca, y cambiamos. No es una razón muy científica, pero habíamos tenido una consulta de urgencias con la de la puerta de al lado, y nos pareció mucho más empática.
    Esa quinta nos ha durado una visita. También ha sido traladada.
    Y ahora estamos con la sexta, que en principio puede durar (si nos gusta).

    Por suerte, no ha tenido ningún problema realmente grave que requiera un seguimiento muy cercano.

    Lo de si está o no actualizado es obviamente muy importante, pero es francamente difícil de saber.

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