LAS VISITAS, ESA GENTE QUE SOMOS TODOS

EN EL HOSPITAL

   Las visitas en el hospital suelen ser un problema del que los padres y madres
no sois a veces conscientes. Como parece que se entra en una lista negra
si no se visita en el hospital a cada madre recién parida, las habitaciones
están llenas de personas que van a ver a los padres y madres, y no se consigue la intimidad que estos necesitan para que el bebé se enganche, o coma sin que los interrumpan, y que madre y bebé descansen. Todos hemos sido visitas, y aún estamos a tiempo de hacerlo mejor.

   La madre, tras una cesárea, necesita reposo, y otras madres, por pudor, no están alimentando al bebé todo el tiempo que sería conveniente porque no quieren tener el pecho fuera ante amigos y familiares; o están cansadas o no quieren decirles a los que vienen a ver al bebé que se vayan pronto. Puede que el bebé no se agarre porque la madre está en otra cosa, intentando complacer a la visita y el bebé además esté estimulado por todos los frentes posibles. Aquí os dejo una serie de indicaciones para lidiar con las visitas en el hospital:

  • Un truco aconsejable a día de hoy es mandar un mensaje, a través de listas de difusión o grupos de WhatsApp donde digáis cómo de bien ha ido todo, lo mucho que ha pesado, lo que se parece a su madre (menos mal) y lo necesario que es que ambos descanséis, sugiriendo que ya avisaréis en casa cuando sea el mejor momento para visitar al bebé. Algunos amigos y familiares hasta se sentirán aliviados con este mensaje.
  •  Las visitas deben ser limitadas. Pocas personas y cortas de tiempo.
  • La pareja en esto es de extrema importancia, ya que debería regular el flujo de personas, siendo el defensor del descanso de la madre y el bebé.
  • No es necesario que los familiares estén pasándose sin parar al bebé de unos brazos a otros, ni besándolo o estrujándolo. Al bebé hay que dejarlo todo lo que se puede encima de su madre, o de su padre.
  • No es buena idea que las visitas os digan lo que no hacéis bien si no lo preguntáis vosotros. En ocasiones se tiende a infantilizar a la madre, todo el mundo le dice lo que debe hacer; la pareja debe estar alerta para indicar que la madre es la persona más importante para el bebé y la que tiene la última palabra, junto a la pareja, en las decisiones.
  • Las visitas siempre tienen un horario, pero en muchos lugares de España no se cumple, por lo que son otra vez la pareja y la madre los que tienen que defender a su familia y exigir a sus familiares que vengan en esas horas, y que a cierta hora se vayan a sus casas, porque ya es la hora.
  • Si los familiares o amigos están acatarrados o tienen síntomas de alguna enfermedad, no deberían visitar al bebé, y esperar a verlo cuando no fuesen una fuente de infección. Las bronquiolitis en recién nacidos son infecciones muchas veces graves, y que casi siempre precisan ingreso hospitalario. Estamos en plena epidemia de bronquiolitis, y las visitas no son una buena idea para el recién nacido.
  • No es aconsejable que despertéis al bebé para que las visitas lo vean interactuar. No es un juguete.
  • No es aconsejable que todos besen al bebé. Recordad el tema de las bronquiolitis. Los recién nacidos que se infectan ingresan, y es una enfermedad muy contagiosa, que en adultos o niños grandes solo puede consistir en mucosidad o dolor de garganta.
  • No es aconsejable que uséis perfumes intensos para visitar al bebé.
  • También tendréis que aconsejar a las visitas que salgan si algún profesional quiere examinar a la madre o al bebé, o quiere haceros preguntas íntimas, por respeto a él, a vuestro bebé y a vosotros mismos.

 

LOS CONSEJOS DE LOS VISITANTES

Cada persona que traspasa la puerta, sin conocer vuestro historial médico ni haber explorado al bebé, sabe más que vosotros sobre vosotros mismos y sobre vuestro bebé y el bebé de cualquiera. Y más que los pediatras, por supuesto. En España, al menos, es así. Por eso no pararán de daros consejos, la mayoría de las veces sin que vosotros, los padres, los hayáis pedido. Intentad, en la medida de lo posible, lidiar con ellos y haced caso según quién sea el que lo da y en base a qué.

Muchas veces se escuchan frases, en teoría para ayudar, que lo que hacen es desanimar especialmente a la madre: «pide mucho», «duerme mucho», «no tienes leche», «eso es aguachirle», «pide un biberón», «está perdiendo mucho peso», «ninguno de mis nietos hacía eso», «se va a acostumbrar a los brazos», «¿ahora la moda es teta-teta-teta?»,«¿ahora la moda es boca arriba?» Incluso esos consejos pueden venir de personas, profesionales sanitarios. Os lo digo porque yo los escucho de vez en cuando.

En muchas de las ocasiones, el consejo más sincero, como ya sabéis, es deciros que apliquéis el sentido común (es decir, haced lo que queráis en ese tema).

REGALOS DE LOS VISITANTES

No estaría de más que orientarais sobre lo que queréis puesto que, además de facilitar esa impulsividad consumista del entorno, conseguiríais cosas que de verdad os sean útiles. Y si no queréis nada, pues lo decís, que no pasa nada.

No está muy indicado regalar chupetes, a menos que vosotros los queráis, así como tampoco biberones y productos similares si vosotros no los queréis usar. Pero si los queréis tener, pues por lo menos que no os regalen un montón de ellos. Los peluches y juguetes son para los padres y al final acaban, según su tamaño, en un armario, en un trastero o en vendidos por internet. El bebé no los necesita, y pueden ser hasta peligrosos. Si os regalan pulpitos para que el bebé se desarrolle mejor, no os lo creáis. Ojalá fuera verdad. Como mucho puede asfixiarse. El bebé, no el pulpo.

Los cojines para que el bebé no se dé la vuelta en la cuna no están recomendados, por mucho que diga en su publicidad, y son un medio para que el bebé no muera de síndrome de la muerte súbita, pero sí por asfixia. Igual pasa con los cojines antivómito o los cojines antiplagiocefalia.

Los cojines de lactancia no son imprescindibles, aún no dan de mamar al bebé, pero puede que os resulten cómodos.

No es necesario humidificar la habitación del bebé, y menos con uno de esos aparatos que venden. Una palangana con agua en una zona inaccesible de la habitación también humidifica, y es más barata. Si es que queréis humidificar la habitación, claro.

Los aparatos de monitorización del bebé, para que no tenga síndrome de la muerte súbita, no sirven para nada. Al igual que las aplicaciones móviles, se desaconsejan siempre. Crean la necesidad de una vigilancia constante, y de seguridad frágil, que contribuye a la ansiedad familiar. El miedo vende mucho y como os digan que son necesarios, los compraréis. Lo que os reiréis con el segundo bebé de las cosas que comprasteis para nada.

Muchas personas suelen llevar flores a las mamás y papás aprovechando que han tenido un bebé. Es posible que alguien os diga que las plantas por la noche consumen oxígeno, y que hay que sacarlas de las habitaciones por ese motivo. Recordad que si en la visita de los familiares y amigos van tantos como suele pasar, ellos son los que le están quitando el aire al bebé, y no la pobre florecilla.

Las flores en los pasillos de las maternidades de España por la noche

Puede que un sacaleches, una sillita para el coche o algunas dosis de las vacunas no financiadas sean de más utilidad. O una tarjeta de regalo, para cuando sepáis que es lo que necesitáis, sea lo más práctico.

Decidlo si os preguntan

LAS VISITAS EN CASA

Si el nivel de visitas en el hospital a veces es tremendo, esto puede ocurrir otra vez en casa. Los padres y madres tendréis que manejar este flujo de familiares y amigos, en beneficio del bebé, intentando que las visitas sean cortas y de pocas personas cada vez. Muchas veces los familiares no son conscientes de que los padres y el bebé necesitan tranquilidad y no deben estar pendientes de ser buenos anfitriones.

Por otro lado, si algún familiar está enfermo, con gripe, acatarrado, con un herpes, etc., no debería visitar al bebé hasta que se haya curado. El uso de gel hidroalcohólico para limpiar las manos, especialmente en el invierno, no es ninguna locura y solo os puede traer beneficios. Acordaos de las bronquiolitis, es muy posible que en vuestro entorno algún bebé esté ahora mismo ingresado en el hospital por ese motivo.

Unos consejos para vuestros amigos, y para vosotros mismos si sois los visitantes,  que no están de más (como se lo digáis a ellos, depende ya del arte que tengáis), serían los siguientes:

  • Que llamen antes de ir, avisando con días de antelación, no cuando están ya en la puerta. Que no permanezcan mucho tiempo.
  • Algunos padres y madres no avisan de que han vuelto a casa hasta que no lo consideran, para tener algo de intimidad.
  • Que no cojan al bebé todos y cada uno de los que van.
  • No hay por qué besarle, ni pasarlo de un lado a otro.
  • No hay que despertarle para ver lo que es capaz de hacer.
  • No hay que separarlo de la teta si está comiendo, o mamando por otras razones.
  • No hay que aprovechar la visita para deciros cómo hacerlo todo, ni lo mal o bien que lo hacéis (si es lo bien, sí).
  • A lo mejor es más adecuado pedirles que os ayuden en cosas concretas. Así, sientan que colaboran en algo.
  • Siempre podéis recurrir a afirmar que el pediatra ha prohibido las visitas. La mayoría dirán que sí, que ellos lo dijeron.
  • No ofrezcáis de comer, beber, etc. a las visitas, o no se irán nunca.
  • Si pese a esto, no se van, o no captan los mensajes, siempre podéis coger al bebé e iros a otra habitación, para que quede claro que queréis intimidad. No siempre funcionan.

 

¿Y  QUÉ ES ESTO DE LA BRONQUIOLITIS?

La bronquiolitis es una enfermedad infecciosa, producida por varios virus, que produce mucosidad nasal y dificultad para respirar en los bebés. Se transmite por el contacto con las secreciones respiratorias de personas infectadas, y es más frecuente en invierno. Por ejemplo, al tocar a los bebés; al besarlos, al meterles un dedo en la boca para ver cómo chupan, etc. Muchas veces nos tocamos la boca al hablar y no somos conscientes; en otras ocasiones, nuestras manos tiene secreciones respiratorias por hablar cerca de ellas, y luego tocamos a un bebé.

Por eso, es importante el lavado de manos y el uso de mascarilla para tocar al bebé si estáis acatarrados, vosotros o las visitas.

Actualmente asistimos a la epidemia de bronquiolitis de todos los años, quizá este año con casos más graves. La mayoría de los virus que producen la bronquiolitis en los recién nacidos son muy contagiosos.

En neonatos, los síntomas empiezan de varias formas. A veces, directamente dejan de respirar, lo que los pediatras llaman apneas, y necesitan ventilación mecánica, incluso antes de tener ni un solo moco. En otras, el cuadro es el de un catarro leve, que va progresando con tos, dificultad respiratoria, al bebé se le marcan las costillas al respirar, lo hace más rápido, o tiene quejido. Puede tener fiebre también. Muchos precisan oxígeno porque los pulmones están más cerrados y además necesitan medicamentos inhalados,  como los asmáticos,  para poder abrir bien los pulmones. Suelen ingresar porque a poco que les afecte dejan de comer (al comer, dejamos de respirar para no atragantarnos. Así, los bebés no se pueden permitir el lujo de succionar la teta y tragar tantas veces como necesitan, porque no son capaces de tolerar tantas pausas respiratorias al deglutir). En algunos casos, las bronquiolitis se complican con neumonía y el cuadro empeora.

Si vuestro bebé tiene coloración azulada alrededor de la boca,  hace pausas respiratorias, deja de comer, o se le marcan las costillas con la respiración, debéis consultar en vuestro centro médico.

Limitad las visitas, por favor.

Si os gustan tanto la visitas,  podéis disfrutar de ellas incluso antes de tener al bebé, haciendo un baby-showermejor que cuando ya esté  el bebé en casa.

-Esta entrada pertenece al libro MANUAL PARA PADRES PRIMERIZOS. Si te ha gustado, quizá también te guste.

–Si los profesionales (por llamarlos de alguna forma, porque no veo a ninguno en el video) hacen esto, llenando un paritorio, de fiesta, con una madre pariendo, y un bebé, ¿qué clase de asistencia dan en este hospital de Guatemala?  Ya os lo dije, se ve de todo, aunque esto es duro de presenciar. Da asco.

 

 

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11 Comentarios

  1. Pilar Hernández

    Enhorabuena por reflejar tan bien la realidad que vivimos los padres y qué difícil es frenar esas conductas tan extendidas sin que nos acusen de estúpidos y antisociales o raros

    • Mi reino por un caballo

      Gracias a ti por comentar. Cualquiera que trabaje en una maternidad lo ve. Un abrazo

  2. Se puede enmarcar? No se puede explicae mejor ni más claro!!

  3. María

    Nosotros ya habíamos pedido que nos visitaran en casa en lugar de en el hospital, pero además el hospital decidió prohibir las visitas en el ala de maternidad (aunque uno podía ir a una sala de visitas en el pasillo principal o a la cafetería, si quería). Una amiga enfermera, en el mismo hospital, intentó saltarse la prohibición y me vinieron a preguntar si autorizaba la visita, dije que no, porque no quería que hiciesen excepciones con nosotros y porque además ya había dicho que las visitas en casa. En cuanto a las visitas en casa las organizamos para que fueran poco a poco, aunque hubo mucha insistencia para que lo hiciésemos de forma diferente, pero queríamos tranquilidad.

  4. Esther madre de Héctor e Irene

    Vi la noticia pero no el vídeo y es alucinante…que poco profesional y humano.
    De lo que escribes, llevas toda la razón. A mi se me da mal decir las cosas pero siempre he pensado que tampoco ellos lo quiere escuchar. Es muy fácil imaginar las pocas ganas que tiene una recién parida de estar pendiente de alguien que no sea el bebe. Al final todas entramos en el juego pq nos cuesta «desilusionar» a quien viene desprendiendo tanto interés y otros virus.
    Lo único que saque en claro, es que yo no voy a ser una de ellos. Se lo explicare a quien toque en ese momento antes de que llegue ese día tan bonito que se debería vivir mucho mas íntimo.

    • Mi reino por un caballo

      A mí me esperaban tras la salida del hospital en la puerta de mi casa, apostados, y con intención de ver el fútbol. Sé de lo que hablas….

  5. Nunca entenderé lo de las flores… me dan mucha grima.
    El vídeo me parece brutal y casi no puedo creérmelo (puede ser verdad?)
    Como siempre, muy buena entrada.
    Mucha suerte con tu nuevo proyecto!! Deseando leerlo!!

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