En Navidad se conmemora el nacimiento de un niño que muchos consideran un dios, aunque es sabido que la fecha no fue esa realmente y que dioses han existido muchos para la humanidad, según las épocas. Dejando a un lado el tema religioso y los partos extrahospitalarios,  otros bebés ya habían nacido  dando muestras de ser especiales, por decirlo de algún modo, y bastante antes de Jesús. Quizá Jesús atrajo una estrella y a unos reyes orientales, pero no se le conocen muchas acciones sorprendentes hasta más adelante.

Sin embargo, Heracles, ya con 8 meses dio muestras de tener un desarrollo neurológico un poco adelantado. Era hijo de Zeus y Alcmena, una mortal. La esposa de Zeus, Hera, estaba un poco celosa porque había sido engañada  otra vez (ya no sabía cuántas veces, la verdad) y envió a dos serpientes para que mataran al pequeño Heracles en su cuna. Este, como cualquier lactante de 8 meses de edad, destrozó a las 2 serpientes y siguió jugando. Ahora un lactante no sabe hacer nada parecido, no sé dónde vamos a parar.

Los niños a partir de los 6 meses se pasan un objeto de una mano a otra, pero no son capaces de estrangular a 2 serpientes a la vez.

Vemos pues que ni Jesús, que era divino, ni Heracles, que no lo era, hicieron trastadas al poco de nacer.

El que tiene el récord del mundo en cuanto a desarrollo neurológico acelerado fue el dios griego Hermes (el Mercurio de los romanos). Lo podéis ver en muchos lugares, en estatuas donde un señor lleva un gorro con alas o unas sandalias con alas. También se representa con un caduceo, una especie de vara con 2 serpientes y unas alas, con la que podía hacer de las suyas. Es el patrón del comercio, el mensajero de los dioses, el que descifra lenguajes ocultos y el que guarda secretos, y uno de los pocos que podía ir y venir del infierno como el que va de paseo.

Hermes visitando el infierno

Con esas alas, era capaz de ir muy rápido a los sitios. Además del patrón de los comerciantes, también es el patrón de los timadores y ladrones.

En Harry Potter, Hermione es una de las protagonistas. Hermione deriva de Hermes. En los libros, Hermione transita entre el mundo de los magos y el de los muggle, como hacía Hermes entre los vivos y los muertos. Y ya sabéis que es fuente de conocimientos, es la más lista de todos. En los libros, alas no tenía, eso sí.

El primer día de Hermes fue algo movido. Nada más nacer, hijo de Zeus y una ninfa llamada Maya, saltó de la cuna y fue a conocer mundo. Nació con las primeras luces del día, y ya se sabe que a quien madruga Zeus le ayuda. Al poco de salir de la cueva, se cruzó con una tortuga, y pensó que para algo podría servirle, por lo que la mató, le sacó toda la carne y con el caparazón inventó un instrumento musical, usando 7 tripas de una oveja. Acababa de inventar la lira, y eso en las primeras horas de vida.

Como no quedó satisfecho y aún le quedaba mucho de día, decidió salir a dar una vuelta. Se acercó al monte Olimpo, a más de 500 kilómetros de su cuna (lo normal para un neonato con menos de 24 horas de vida), y vio a un grupo de vacas pastando.  Decidió robar 50 de ellas, y las obligó a caminar con las pezuñas tapadas para evitar que los siguieran fácilmente, dando un paseo por toda Grecia. Como ya se hacía de noche, sacrificó 2 vacas a los dioses, haciendo 12 montones de carne y se calentó haciendo fuego con unas varillas que inventó. Ya era tarde para un recién nacido, y cuando su madre se acercó a ver cómo estaba, Hermes ya había vuelto a la cueva y estaba en la cuna, durmiendo.

Un largo día para un bebé.

A la mañana siguiente, el dueño de las vacas vino a reclamar lo que era suyo. El dueño era el dios Apolo, y no se creyó las excusas del neonato, a saber: que cómo un recién nacido podía haberle robado las vacas, que era muy pequeño, etc, etc. Lo normal de un bebé, pedir brazos y mentir sobre delitos de cuatrerismo.

Debía saber que hay bebés jefazos

Apolo lo llevó antes Zeus, y a este le sorprendió lo bien que mentía, ya que seguía diciendo que cómo iba a hacer todo eso un recién nacido, hasta que Zeus le dijo que lo dejara ya, y que le devolviera a Apolo su ganado. Apolo, impresionado por el sonido de la lira que Hermes había inventado, le cambió el ganado por el instrumento musical, y desde entonces, fueron amigos. Apolo le regaló además un bastón, con el que consiguió separar a 2 serpientes que se estaban peleando, y de ahí la imagen del caduceo de Hermes, dios también de los diplomáticos.

Este caduceo se confunde mucho con el báculo, el símbolo de la Medicina, y no es lo mismo. Es una vara con una serpiente enroscada, y también tiene su origen en Apolo, que  era el padre de Asclepio, el dios de la Medicina. También es una historia triste, ya que su madre fue quemada en una pira por Apolo cuando se enteró de que él no era el padre, aunque en el último momento lo salvó de las llamas. Asclepio mató a una serpiente con una vara, y otra serpiente trajo en su boca unas hierbas con las que revivió a su compañera muerta. Asclepio, con esas hierbas, comenzó a resucitar a los muertos.

En el simbolo de la OMS se ve la el báculo de Asclepio

Ahora, con tantos intereses comerciales, muchos deberían usar el caduceo de Hermes y no el báculo. Pero esa es otra historia.

 

–Si queréis saber cómo ayudó Hermes a su padre Zeus a parir a su hermano Dionisio desde su propio muslo, y otros partos más raros aún, os aconsejo que leáis esa y otras historias en el libro Lo que nadie te contó sobre la maternidad, el parto y  la lactancia