¡MI HIJO TIENE LOMBRICES!

Una noche, vuestro hijo o hija, se levanta de la cama porque le pica mucho la región anal. Posiblemente, en los días anteriores, tampoco había dormido especialmente bien, pero por la mañana estaba como  si nada y se os había olvidado. Pero esta noche la cosa es diferente, le duele de verdad. Lo lleváis al baño, le miráis el ano y veis que está rojo. Ya está, se le ha irritado. Pero si abrís el culete un poco más  y esperáis, sale una hebra blanca que se mueve. Dios mío, ¡mi hijo tiene lombrices!

Esta historia se repite miles de veces, todos los días del año, en cualquier lugar del mundo. Y al final, veremos que pasa desde siempre.

Estas lombrices son unos gusanos que se llaman oxiuros o enterobius vermicularis. No miden más de 5 milímetros, lo suficiente para verlas . Infectan a niños pequeños, especialmente a menores de 6 años (aunque hasta los 12 años aún son frecuentes), y no se asocian a tenerlos mal cuidados o llenos de suciedad. No suelen dar problemas, más allá de la molestia (porque picar, pican mucho).

Los niños y niñas se infectan porque ingieren los huevos de los gusanos. Las personas somos los únicos seres vivos que tenemos a estos bichos en nuestro intestino, por lo que no ha sido el perro, ni el gato, ni la visita a la granja. Han sido las heces de otros niños.

¿Que cómo llegan de las heces a la boca de tu hijo? Pues normalmente porque los huevos están escondidos en las uñas de los niños, ya que se rascan el culete, y de ahí, a los objetos: juguetes, sábanas, mantas, vasos, etc.

Del intestino delgado salen unas larvas más pequeñas, y van hacia el intestino grueso, donde crecen y se reproducen. Las hembras salen de noche por el ano y dejan allí sus miles de huevos, que producen una irritación muy intensa. Por eso los pobres se rascan, y por eso tienen las uñas llenas, y de ahí a  la ropa, etc. En las niñas también puede provocarles irritación vaginal.

Para diagnosticarlos basta con ver los gusanos cerca del ano o en las heces. También se les puede poner a los niños y niñas un trozo de celo en la zona cerca del ano por la mañana ,para que los huevos se peguen allí y poder analizarlos al microscopio, durante varios días, si hay dudas en el diagnóstico.

Las lombrices intestinales se tratan con un medicamento antiparasitario llamado mebendazol o pirantel , en una dosis única. Lo debe tomar toda la familia, porque lo más frecuente es que estéis todos infectados.  Os recomendarán que  a las 2 semanas volváis a tomar otra dosis, porque el medicamento no ataca a los huevos, y es posible que entre una y otra dosis, hayan salido algunos gusanos desde esos huevos y os hayan vuelto a infectar; otras veces, lo que pasa es que el niño se ha rascado, se ha chupado las manos y vuelve a infectarse a sí mismo.

Esto no hay mebendazol que lo solucione.

Por eso, además del tratamiento farmacológico, hay que extremar las medidas de higiene, o nunca dejaréis de tener lombrices en la familia. Cortarle las uñas, lavarse muy bien las manos tras ir al baño y antes de comer;  cambiar toda la ropa de cama  y de baño, y lavarla con agua caliente; limpiar bien el suelo de los dormitorios y baños, ponerle pijamas para que no lleguen a rascarse el ano. Los huevos pueden sobrevivir hasta 3 semanas en las superficies.

Antiguamente se creía que el rechinar de los dientes de los niños (bruxismo), se debía a las lombrices, aunque ya se sabe que no. Es fácil que se creyera, porque las lombrices son tan frecuentes que niños con bruxismo también las tienen (como todos). Cuando digo antiguamente me refiero a que todavía se escucha.

También se ha dicho que salen por comer golosinas y dulces, cosa que también es falsa (pero como ahora es delito dar dulces a los niños, ya es casi historia de la medicina). Si al menos se prohibieran solo los gusanitos…Yo a los míos les doy galletas y chocolate a veces. Venid a por mi custodia, al menos fueron niños por momentos.

Decíamos que esto de  las lombrices solo afecta al ser humano, y que no se ha encontrado un remedio que las erradique, hasta hace unos años, con el mebenzadol.

Pero el problema sigue, porque siempre hay personas con lombrices para que contagien a otras personas.  No es solo cuestión de dar mebendazol.

El mebendazol funciona, pero no es la solución. Si algunos de los libros de dietas o autoayuda funcionaran de verdad, hace años que dejarían de salir nuevos libros. Pero no, salen todos los días y son los que más se leen. Por algo será.

Las lombrices, se conocen desde hace miles de años. Hay por ahí gente que se ha dedicado a buscar huevos de lombrices en las heces momificadas de hombres primitivos, y la más antigua es de hace 8.000 años, de unas heces de Utah. Se han encontrado lombrices en las heces de las momias de Egipto, en momias incas, y en las heces de las cloacas del imperio romano. Incluso el nivel de lombrices en las heces de las ciudades romanas no era muy diferente al de los hombres primitivos. No se las quitaban de encima ni con el uso de letrinas ni baños (mira aquí). Los estudiosos de las heces ancestrales saben que las más antiguas son americanas, pero que el parásito llegó a América por el estrecho de Bering, la zona que une Alaska con Asia. Cómo lo saben es otro tema, que no me quiero liar, pero si saben eso de unas heces de hace más de 8000 años, ¿cómo no van a saber dónde te metes con el ordenador?

Como siempre, Hipócrates ya habló de las lombrices intestinales, aunque no se sabe si se refería a los oxiuros, a los áscaris lumbricoides o a las tenias (aunque algunos estudiosos de Cambridge,  en difuntos griegos de la zona donde vivían los hipocráticos han encontrado áscaris y trichuris trichuria, míralo en este artículo ). Decía que los gusanos intestinales se formaban intraútero, porque algunos niños ya tenían lombrices justo al nacer.

Galeno creía que los gusanos intestinales se formaban por el calor sobre sustancias en descomposición, y el tratamiento era practicar sangrías, y dar cosas que restituyeran el frío y la sequedad del cuerpo, para que los humores volvieran al equilibrio. En algunas regiones se han encontrado pinzas para extraer los gusanos del intestino.

Lista de parásitos encontrados en heces de ciudadanos del imperio romano.

Hemos visto en algunas entradas que hasta finales del siglo XIX, en los informes de mortalidad de los niños, los gusanos intestinales (los que fuesen) eran una de las causas más importantes de mortalidad, además de las convulsiones y la salida de los dientes.

Los estudiosos creen que hay una conexión entre los gusanos y el concepto del veneno de las serpientes, y que por eso nos dan tanto miedo. Además, cuando hay un cadáver, todo el mundo sabe que acaban saliendo gusanos, y también eran frecuentes antiguamente en las personas enfermas y malnutridas.

En el siglo XVIII, Nicolas Andry creía que todos los seres vivos tenían sus gusanos, incluidos los hombres. Tanto defendió esta teoría que le llamaban Homo vermiculoso. Decía que había gusanos incluso en la sangre, que se podían ver al hacer una sangría (se cree que realmente eran coágulos). Decía que los niños amamantados tenían unos gusanos negros en la piel de la espalda. Para quitarlos, una de las maniobras era bañar al niño en agua caliente con heces de pollos, y luego, untarle toda la piel con miel, para que los gusanos salieran afuera como si fueran pelos negros. También se creía en la existencia de un gusano umbilical, que iba consumiendo a los niños. Había que ponerles una especie de pescado en el ombligo y luego sustituirlo por unos polvos que lo mataban (era engañar al gusano). Para esto, prefiero la homeopatía.

El libro sobre los gusanos de los humanos de Andry

Entre los tratamientos usados, estaban los enemas de humo de tabaco, los enemas con estiércol de ratas en leche tibia  (durante 6 noches; no se si la leche debía ser de rata o de otro tipo). Cuando los gusanos eran más grandes, se llegó a meter un trozo de carne por el ano para que picaran, debiendo repetirse la maniobra varios días para vaciar el contenido.

En el siglo XVIII ya se supo que los gusanos venían de huevos, lo que no se sabía era de dónde venían los huevos, y se les echó la culpa a las frutas y los vegetales.  En esa época la moda era ir contra las frutas. Esto ocasionó que muchos niños que evitaron los gusanos (probablemente con poco éxito) tuvieron serios problemas de escorbuto, les sangraban las encías y morían. Ah, el sangrado de encías y la muerte también era culpa de los gusanos, por cierto.

Respecto a la fruta no hemos mejorado mucho. En los Fruitis, llamaron “Gazpacho” a la piña, y “Pincho” también era una fruta por lo visto. Así, no.

Prechet en 1697 describió el rechinar de dientes como uno de los síntomas característicos de la infestación por gusanos (y mira qué lejos ha llegado el tema). Otra cosa característica de los gusanos es que creaban la fiebre, incluso algunos decían que la viruela era producida por gusanos. Gusanos, dientes, fiebre… el combo pediátrico habitual.

Otros tratamientos eran la limadura de peltre (es una aleación de diferentes metales; mataba a los gusanos con plomo, y puede que un poco también al niño). También se ponían enemas de cosas dulces para atraerlos hacia la parte baja del intestino y luego otros amargos para matar a los bichos.

A día de hoy, aún se intenta relacionar la infección por oxiuros con las apendicitis en niños y adultos (como en este caso clínico español del New England), las alergias, e incluso, con un menor coeficiente intelectual, aunque los resultados no son concluyentes.

En el siguiente vídeo se ve una colonoscopia con oxiuros. Los humanos somos así por dentro.

–Si quieres conocer por qué se creía que los niños podían criar ranas (y otros animales) en sus intestinos, o por qué una tía mía usaba agua con sal para tratar de curarse de una tenia (pero sin tocar el agua, ni beberla ni introducírsela), hay más historias como esas en un libro, de mucha risa,  sobre historias extrañas relacionadas con el embarazo y los niños.

Si os pica el gusanillo, podéis encontrarlo en cualquier librería.

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8 Comentarios

  1. Esther madre de Héctor e Irene

    Me ha gustado la foto primera con su comentario…el texto tb claro, pero ya estoy teniéndolas.
    Espero que de esta se libren los dos, ahora voy a cortarle los dedos al niño para curarme en salud que ya se han hecho muchas barbaridades…;)

  2. No conoczco los Fruitis pero vamos que llamarle gazpacho a la piña, si es queee… pues mi abuela decía que si un niño babeaba mucho era que tenía gusanos y ahí iba ella con su esparadrapo de papel por la noche a “pegarle literalmente en el culillo” al babeador de turno para ver si los gusanos se quedaban pegados. Entre los piojos que son de las COEs, no hay manera de deshacerse de ellos y las lombrices estamos las madres y padres apañaos…aix que me pica todo ya!

  3. Una de las pediatras de los niños, dicen que son sanos y es partidaria de no eliminarlos. Que son buenos para la salud, porque tienen al sistema inmunitario distraido y así no se vuelve contra nosotros mismos haciendo artritis y esas cosas. De todos modos el mismo día que me dijo eso me comentó que de joven vió una operación de apendicitis donde dentro del apéndice se encontró “una pelota de ascaris” (sic) que había provocado la infección. Así que creo que ni ella está segura de la bondad de los bichos. Que gremio 😉

    • Mi reino por un caballo

      Para no hacerles caso a minguno. Te lo digo yo. Los áscaris pueden producir obstrucción intestinal, eso si está claro.

      • M Silveira

        Muy bien y muy ameno (como de costumbre)
        ¡Enhorabuena! Un saludo.

        • Mi reino por un caballo

          Gracias Manuel! Un día te contaré lo bien que me lo pasé en Burela tomando marisco!

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