Es muy frecuente que los bebés se pongan amarillos, o como nosotros lo llamamos, que tengan ictericia. Esto se debe a un aumento de bilirrubina, una sustancia que viene de los glóbulos rojos cuando se rompen. La mayoría de las causas son situaciones normales del bebé, pero que van acumulando bilirrubina. También hay enfermedades que aumentan muchos las cifras de bilirrubina, como la incompatibilidad Rh, y otras.

Uno de los tratamientos más efectivos es ponerle una luz especial llamada fototerapia, que hace que la bilirrubina se transforme en una sustancia parecida, pero que ya no es tóxica . El problema de la bilirrubina es que puede dañar al cerebro si las cifras son muy altas, y producir sordera, convulsiones e incluso la muerte. Por eso, se controla de forma cercana cuánta bilirrubina tiene el bebé, especialmente en los casos de más riesgo (incompatibilidad Rh, ABO, etc) o en niños de riesgo (prematuros tardíos con altas precoces).

Cada vez hay más estudios sobre los efectos a largo plazo de la fototerapia. Parece una técnica muy segura, pero los investigadores siguen buscando efectos raros a largo plazo, y para eso se necesitan muchos niños y niñas, y un seguimiento que dure años. Ya vimos que se ha asociado a leucemia y a autismo, aunque los resultados solo sugieren una posibilidad, pero no demuestran nada.

Un estudio danés encontró hace poco una asociación entre fototerapia y convulsiones posteriores, especialmente en varones. Es un tema complicado, porque la ictericia puede provocar convulsiones. Ahora, en California, han hecho un estudio con medio millón de niños. De ellos, un 8% recibieron fototerapia por ictericia. En el seguimiento de estos niños durante 10 años, excluyeron a los que necesitaron recambio de su sangre (se hace con niveles altos de bilirrubina, o cuando la fototerapia no funciona) y a aquellos que tuvieron convulsiones en los primeros meses de vida. A los que siguieron en el tiempo, miraron si tuvieron convulsiones y además, que tomaran algún fármaco para ellas.

Y el resultado es el mismo. Hay más convulsiones con toma de al menos un fármaco, en varones que recibieron fototerapia. No se encuentra asociación con las convulsiones febriles, sino de otro tipo. El riesgo no es muy grande, es solo un 20% más, pero han intentado reconocer otras posibles causas que expliquen esto y no las encuentran, salvo que sea el azar, la casualidad, la que dé estos datos. Incluso han descartado que la cifra de bilirrubina sea la causa (a más bilirrubina, podría haber más riesgo de convulsiones).

Si esto fuera cierto,  no se conoce el mecanismo. Hay diferencias entre los niños y las niñas en la neonatología. Las niñas tienen mayor supervivencia que los niños prematuros, casi en todo el mundo. Es uno de los factores, después de la edad gestacional, más relacionados con la supervivencia. Por ejemplo, está demostrado que por factores hormonales, maduran antes sus pulmones.

Está por ver que esto sea cierto. Pero mientras tanto, usemos la fototerapia siguiendo las guías, y no antes de llegar a las cifras recomendadas. Es más útil un seguimiento en muchos casos que iniciar el tratamiento si las cifras no son de riesgo, aunque hay estudios en los que se da fototerapia bajo las cifras recomendadas para evitar ingresos posteriores (como aquí, donde dan fototerapia bajo los límites recomendados, y probablemente dan fototerapia a muchísimos niños que no lo necesitan). Hay que sopesar el riesgo de kernicterus (la complicación cerebral de las cifras altas de bilirrubina) y el riesgo de ingreso de la fototerapia, con los gastos incluidos que conlleva.

Y por favor, no aterroricemos más a las familias si las gafas de fototerapia se le mueven durante 30 segundos. Algunas pasan 2-3 días sin dormir para que no se le muevan, por miedo a que se queden ciegos o algo peor. Si fuera tan tóxica, no dejaríamos en manos de los padres esa responsabilidad.

Aquí el artículo de Pediatrics que acaba de salir donde se explica esta investigación. Si queréis, un resumen en inglés del artículo en el siguiente video.

 

–Si queréis conocer la historia de la fototerapia para la ictericia, descubierta por una enfermera, pero que fue ignorada por la historia, hay historias como esa  y otras muchas en un libro, de mucha risa,  sobre curiosidades del embarazo, el parto y la lactancia. Tiene algunos efectos secundarios, la mayoría buenos, te invito a que los compruebes.