EL CALCIO 20, A MORRO

A mí, de pequeño, me dieron durante mucho, mucho tiempo, suplementos de calcio, y no sé muy bien por qué ni para qué. Ahora no los damos, pero puede que volvamos a hacerlo (todo es pendular y cíclico).

Cuando era un niño ya mayor, con 10-12 años, me tenía que tomar calcio en cápsulas, que, si os digo la verdad, ni fu ni fa, porque uno no notaba nada, salvo que se atragantara un poco, que entonces sí se notaban cosas. Y es que, en el fondo, el cuerpo echaba de menos el calcio que tomaba cuando era más pequeño, que no era otro que el Calcio 20, una especie de elixir que no sé muy bien por qué tomábamos todos, pero que estaba riquísimo (por lo menos para mí).

Debía haber un motivo de fondo importante, porque era una medicina, pero yo me la bebía a morro, a la dosis que fuera capaz de ingerir antes de que mi madre me la quitara, asustada. Venía en una botella transparente de cristal, y el líquido era como la leche, blanco.

Creo que se mandaba por una supuesta falta de calcio de los niños, o bien porque se decía que así se “abrían las ganas de comer” . La verdad es que lo he investigado y no encuentro la indicación.  Como digo, más adelante también las tomaba, en forma de cápsulas, y ahí sí me acuerdo del motivo: al andar, notaba un pequeño click en el tobillo izquierdo, una cosa muy leve, solo lo apreciaba yo, pero se lo dije a mi madre y no sé cómo, el médico me volvió a mandar calcio, que eso era por el crecimiento y que necesitaba más.

Sigue habiendo Calcio 20, pero no sé cómo sabe. La botella tiene menos glamur.

A día de hoy, creo que el calcio 20 de forma masiva a los niños se ha cambiado por el dalsy y el ventolín. No sé qué efectos habrá tenido tanto calcio 20 desde tan pequeño.

Por lo menos nunca me dieron Kina San Clemente, que servía para que los niños quisieran comer, con sus 13 grados de alcohol, que en aquella época no se veía como un problema para los niños, ya que el alcohol curaba, por el mismo precio, las heridas internas.


Otra de las cosas que me daban pero que me gustaba bastante menos que el Calcio 20 era el hígado. Por lo visto, alguien lo puso de moda, porque tenía mucho hierro, y nos lo daban para cenar, especialmente, y eso es de las peores cosas que un niño se puede echar a la boca. Yo intentaba disimularlo como podía, con tomate, y engullirlo rápidamente, casi sin masticarlo, para que el trago pasara lo más rápidamente posible por las papilas gustativas (eso lo sé ahora, en aquel momento sólo quería que desapareciera de la vista y que, al tragar, se olvidara para siempre).

La quina Santa Catalina también era para niños: es medicina y golosina! 15 grados de alcohol.

Esto de la casquería tiene sus adeptos, no lo niego, y es posible que tenga valores nutricionales impresionantes, también. Pero a mí me marcó y yo cada vez que veo un hígado o pienso en el hígado (por razones de trabajo, no porque tenga estrés postraumático),  recuerdo su sabor.

Menos mal que empinando la botella del Calcio 20 después se me pasaba, aunque fuera a escondidas.

¿Vosotros tomabais Calcio 20?

¿Hígado?

¿Kina?

—Si te ha gustado, hay un libro, de mucha risa,  en las mejores librerías,  sobre curiosidades del embarazo, el parto y la lactancia. Tiene algunos efectos secundarios, la mayoría buenos, te invito a que los compruebes.

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11 Comments

  1. Esther madre de Héctor e Irene

    Quizá este artiartí tenga relación con otro que ha salido hace poco que dice que somos más tontos los nacidos después de 1975…
    Por si acaso, no olviden tomar quina santa Catalina. No nos hará más listos, pero con suerte lo llevaremos mejor….

    • Mi reino por un caballo

      Yo no sé si es verdad, pero con la edad se detectan más fácilmente. Eso será envejecer….;)

  2. Ana Nieto Navarro

    Madre mía si mi madre pudiera leerlo,yo tome calcio,tome higado y tome vino Kina con huevos crudos.
    Y años después tengo que decir que no cocino higado ni me gusta su olor y jamás he vueltoca comer huevos crudos..Eso si años después todo da su fruto..jaja.
    Me ha encantado el artículo cómo siempre.

  3. Facepalm

    ¿Y los sesos disfrazados de buñuelos?

  4. Jujisplus

    Yo fui niña en los ochenta y ya no se estilaban esas cosas. Mi infancia fue más de AZÚCAR a carromatos. Yogur con azúcar, leche con azúcar, pan con azúcar, tortilla con azúcar, naranja con azúcar, AGUA CON AZÚCAR. Dios.

  5. estacasaeslacomedia

    Botellón de calcio, mi hermana mayor y yo, ¡a dolor! La pequeña no pilló ya la época buena. Y ni idea de por qué nos lo daban.

  6. Yo también me lo bebía a morro!!!

  7. Esther madre de Héctor e Irene

    No sé porqué pero me están dando unas ganas de pasar por la farmacia a por una botella que no veas…
    Me lo recomendaron para mí perra pq era bueno para sus huesos…
    La kina la tomaba mi suegro y me la recomendó para dormir al niño…(hice más caso al de la perra)
    Y el hígado también me lo han hecho tragar y creo que me volví intolerante a la comida asquerosa en general…
    Gracias por animar las noches de verano

  8. Anónimo

    Yo recuerdo el calcio en pastillas efervescentes… Buenisimas.
    De hecho si pasaban unos dias y no tenia mi dosis, la solicitaba vehementemente…

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