ECOGRAFÍAS PRENATALES Y AUTISMO

En las últimas semanas se ha difundido mucho un artículo, publicado en una prestigiosa revista pediátrica, que estudiaba si había alguna relación entre el número de ecografías prenatales, el tiempo de cada ecografía y su potencia, con el diagnóstico de autismo. Y claro, ha sido trending topic.

¿Las ecografías prenatales son un riesgo para desarrollar autismo?

Como ha sido muy polémico, vamos a dar un breve repaso  de por qué algunos creen que esa relación puede ser posible.

El trastorno del espectro autista es una condición que causa dificultades en la comunicación, el comportamiento y la sociabilidad. Es cada vez más frecuente, se cree que 1 de cada 68 niños lo tienen (y niñas). La causa en muchos casos sigue sin conocerse, aunque parece que hay alteraciones en cómo las neuronas se organizan y comunican en el cerebro de estos niños. Se cree que una serie de factores genéticos complejos, junto con factores ambientales, son los causantes de que pase esto. La obesidad materna, la diabetes, etc, son causas frecuentemente implicadas además.

El uso de las ecografías prenatales cada vez es más frecuente. Las embarazadas se hacen muchas, más de las recomendadas por las sociedades de obstetricia y radiología a nivel mundial, y últimamente, con las ecografías emocionales (esas donde la ecografía se hace para ver al feto sin ningún interés diagnóstico, solo sentimental, y económico) las cifras se han disparado. De hecho, muchas clínicas es lo primero que venden en sus páginas web.

Algunos investigadores llevan tiempo intentando relacionar el aumento de una cosa por la otra. Pero, ¿por qué?, ¿no puede ser solo casualidad? Claro, puede ser, pero hay algunos datos más.

Siempre se ha dicho que las ecografías son muy seguras, que no tienen efectos secundarios, ¿entonces? Hay algún hecho biológico que está detrás de esta hipótesis.

Está demostrado que en ratones, el uso de las ecografías prenatales durante más de 30 minutos afecta a cómo sus neuronas se organizan y a su neurodesarrollo posterior, en el periodo en que esto está pasando en sus cerebros. ¿Cómo lo hacen? las ondas de los ultrasonidos pueden elevar la temperatura de los tejidos, entre otros efectos. Y la hipertermia, en el primer trimestre, cuando se están formando los órganos, es una conocida causa de malformaciones en el feto (nota rápida: si tienes fiebre en el primer trimestre del embarazo, hay que bajarla. Fue la primera causa conocida de malformaciones en el feto).

Si la exploración ecográfica usa el doppler, una de sus posibilidades, el efecto térmico es mayor.

Actualmente, el colegio de obstetras y ginecólogos de Estados Unidos dice que no se puede asumir que las ecografías prenatales sean completamente inocuas, y la posibilidad de que se encuentren efectos en el futuro está abierta. Además, no encuentran ningún beneficio en las ecografías 3 y 4D. De las 5D, menos, y recomiendan hacer las mínimas ecografías que sean necesarias, durante el tiempo necesario, para el diagnóstico, pero no más.

Los ecografistas pediátricos que conozco, en niños ya nacidos, llevan años haciendo las ecografías lo más cortas posibles, no sobrepasando los 30 minutos salvo que fuera muy necesario. Al menos donde yo trabajo.

¿Y este estudio qué dice?

En este estudio se han comparado 3 series de niños: niños autistas, niños con retraso psicomotor y niños sin estas alteraciones, y se han visto una serie de factores  en las ecografías prenatales que tuvieron: número de ecografías, la duración de cada una, cómo de profundas en el tejido fueron las ondas, cuánto calentaban, etc, con una serie de índices. Lo más llamativo del estudio, para mí, es que de 420 pacientes, casi todos tenían más de 5 ecografías, cuando lo recomendado en embarazos de bajo riesgo es 3 como mucho. El estudio es americano, pero en España se hacen más aún.

No encuentran diferencias entre el número de ecografías (muchas), la duración de cada sesión, etc. El único factor que encuentran más elevado en el grupo de fetos autistas fue el aumento de la profundidad de las ondas acústicas usadas. Los propios autores dicen que esto no demuestra nada, que hay que investigar más cosas. Es más, los niños con autismo tuvieron menos ecografías y durante menos tiempo en el primer trimestre, comparado con los otros.

Pero el revuelo ha saltado porque en el resumen del artículo, lo que lee la mayoría de las personas, se dice que la mayor profundidad de las ondas usadas se asocia a los niños con autismo. Y eso no demuestra que sea la causa.

Por ahora existe el principio de precaución, porque hay datos en animales con efectos conocidos, y lo que se sigue recomendando es realizar las mínimas ecografías posibles.

Todo lo contrario que se está haciendo ahora, que es otro mercado en auge.

Aquí el artículo: Association of Prenatal Ultrasonography and Autism Spectrum Disorder-JAMA 2018

Ya vimos en su día que a Lucas no le pudieron hacer la ecografía prenatal.

–Si te ha gustado, hay un libro, de mucha risa,  en las mejores librerías,  sobre curiosidades del embarazo, el parto y la lactancia. Tiene algunos efectos secundarios, la mayoría buenos, te invito a que los compruebes.

 

 

← Entrada anterior

Entrada siguiente →

6 Comentarios

  1. Aquí en Holanda nos quedamos escandalizados cuando nos dijeron que sólo había tres ecos en todo el embarazo. Aparte de que es casi imposible encontrar una matrona que te haga alguna más y como si no hay ningún problema sólo te ven las matronas. Pues después de un ataque de asma con ingreso en el hospital por días ( Al parecer no poder respirar la madre es chungo) nos tocó ir al hospital a todas las revisiones con eco y fotos incluidas.
    Ahora después de cuatro años tenemos al enano en trámites de diagnosis de TDAH y quizas autismo aunque el medico de cabexera no crea esto ultimo. Y veo este post y me rallo más aún.
    Por cierto nuestro segundo bicho también fue atendido por hospital en todas las revisiones y sólo tuvo 3 ecos y nosotros pensando porque no utilizaban esa maquinita maravillosa que te deja ver a tu enano.
    Un saludo y ¿gracias?

    • Mi reino por un caballo

      Hola Leopol, el artículo en sí lo que dice es que no hay nada demostrado, aunque se ha dicho mucho que el artículo sí lo hace. Lo otro es en ratas. De hecho, en el artículo, los niños autistas tenían menos ecografias que el resto. Pero eso no lo dicen, porque va en contra de lo que quieren concluir 😉

      • Lo sé. Y uno intenta ser lo más racional posible pero cuando tratan el tema de críos caemos casi todos como idiotas .
        Y siendo primerizos incluso más. Que si te dicen que el púlpito o el cordón umbilical hace que tu hijo duerma pues corres a pillarlo y así con todo.
        Por suerte aquí tienes la ayuda a domicilio cuando nace el crío, son seis horas al día durante los primeros ocho o diez días y te quitan muchas tonterías de la cabeza.
        Gracias de nuevo

  2. Esther madre de Héctor e Irene

    La verdad es que la mayoría de las personas vamos contentas a ver las ecos. No pensamos ni que puedan ser perjudiciales ni que puedan darnos una mala noticia. Solo queremos oír el corazón e intentar ver a quién se parece.
    No sé qué sería de las ecos emotivas si se demostrara que son perjudiciales pero creo que no se dejarían de hacer…

    • Totalmente de acuerdo. Están tan instauradas, que la gente no dejaría de correr un supuesto riesgo. De hecho, creo que ni aunque un riesgo cierto.
      Muy interesante el post, no tenía ni idea de lo que cuentas (ni de la nota rápida de la fiebre en el primer trimestre).
      El siguiente salto creo que va a ser imprimir en 3D un muñequito con la forma del bebé.
      Y sí, yo también hice la eco emocional, pero creo que la mía está ya obsoleta, tenía muchas menos Ds…

Deja un comentario ¡gracias!

A %d blogueros les gusta esto: