EL FONENDO EN LA CABEZA

Recuerdo que una vez vi a una compañera, cuando yo era residente, escuchando el corazón y los pulmones de un niño, sin tener ella puesto el aparato en las orejas, sino a nivel de las sienes.  La madre le preguntó si no había que ponérselo dentro del oído, y no en la cabeza, y esta contestó “no siempre, no siempre…” Son cosas que se deben al cansancio, como ella misma reconoció cuando luego se lo comenté.

Otra que se lo pone en la cabeza

Esto de ponerse el fonendo mal, o en lugares diferentes a los habituales, puede pasar a menudo. En otra ocasión, vi cómo pasaban de auscultar el abdomen al tórax y de ahí a la cabeza (aunque es cierto que en algunas ocasiones, en lactantes pequeños, puede haber un soplo en la cabeza).

Lo que es menos conocido es que hay un fonendo que aunque se coloque en los oídos para escuchar, también se pone en la cabeza. Es el fonendo o estetoscopio de DeLee-Hillis, y se ha usado para escuchar los latidos cardíacos del feto durante el embarazo manteniendo las manos libres, pudiendo a su vez poder mover al feto con las manos.

Estetoscopio de DeLee-Hillis

Actualmente se usa menos, aunque aún existe en Estados Unidos y Canadá, porque el fetoscopio más básico, el de Pinard, es más sencillo, y si se busca algo mejor, los monitorización electrónica fetal es más eficaz.

El anuncio de la época. La banda mecánica para que se quedara fijo en la cabeza se añadió después

La historia del invento es curiosa, porque ese nombre no es casual. Se llama DeLee-Hillis no porque lo descubrieran entre los dos, sino porque lo describió el tal Hillis en 1917 en Chicago, y lo publicó, y luego DeLee lo publicó otra vez en 1922, quejándose de que Hillis le robó la idea. Hay que saber que trabajaban juntos y que DeLee era su jefe, y un obstetra de los más famosos de Estados Unidos. Al final, ponemos el nombre de los dos y ya está. Menos mal que esas cosas ya no pasan hoy…

Portada de la revista Time en 1936, con el dr DeLee en primer plano. Tiene el semblante de un cardenal. Acusar 5 años después a alguien de que el invento era tuyo dice mucho de algunas cosas.

DeLee, aunque era un poco raro (decían que vivía en el hospital, no tenía familia conocida), impulsó la obstetricia de una forma espectacular. Aún hoy hay técnicas, planos e instrumentos con su nombre. Cuando inició su carrera, muy pocos médicos habían visto un parto, y uno de sus objetivos fue que la obstetricia fuese una especialidad médica como otras.

Aunque también tiene puntos oscuros desde el punto de vista actual (demasiada intervención en el parto), también luchó para que las maternidades fueran una parte separada del resto del hospital, entre otras cosas, así como para evitar las infecciones en las puérperas. Durante años se ha dado un premio en Chicago con su nombre (mira aquí)

Imagen del trabajo original de Hillis describiendo el fetoscopio de cabeza, en 1917. Parece que 1917 es anterior a 1922…

Hoy día se puede comprar por internet en muchos lugares. Lo más importante no es que se coloque en la cabeza, es poner las olivas (por donde se escucha) dentro del oído y saber lo que uno está haciendo.

Si te ha gustado, compárterlo!

Otra cosa que se puede encontrar en amazon y las mejores librerías es Lo que nadie te contó sobre la maternidad, el parto y la lactanciaSi te gusta el blog, puede que te guste el libro!

 

 

 

← Entrada anterior

Entrada siguiente →

3 Comentarios

  1. Dan ganas de salir de la consulta corriendo, mientras te despides, “hasta luego, buenos días “

  2. Anónimo

    Y mirar un fondo de ojo con la luz al reves…, o sea que el paciente te lo está mirando a ti… 🙂

Deja un comentario ¡gracias!

A %d blogueros les gusta esto: