LECHE MATERNA Y CONTAMINACIÓN

En esta imagen se advierte que se mantenga alejados a los bebés de los pechos de sus madres, porque la leche materna está contaminada. En la imagen completa se dice que la leche materna tiene más contenido del insecticida DDT que lo que hay en la sangre, a finales de los años 60.

Hoy vengo de abogado del diablo.

Este tipo de noticias aparecen de vez en cuando en la prensa, a raíz de algún estudio, y siempre me llaman la atención. Por un lado, porque se usan como arma arrojadiza de unos contra otros; los que no son prolactancia materna contra los que sí lo son, diciendo que están envenenando a los bebés con la leche materna, y que mejor dar fórmula, que ya llevaban ellos razón cuando decidieron dar leche artificial. Es un mecanismo de defensa, qué le vamos a hacer.

Pero me sorprende mucho más que los que sí están a favor de la lactancia materna,  a veces usen argumentos en su defensa basados simplemente en el “pues lo tuyo es peor”, o que hagan una especie de caza de brujas por solo decir lo que está demostrado. Hacen de la evidencia de “la leche materna es le mejor alimento del bebé” un mantra en el que no se pueda ni decir lo más mínimo.

Intenta no insultarme, por lo menos de entrada. No seas fanático.

La lactancia materna es el mejor alimento para el bebé hasta los 6 meses de vida y un alimento fundamental posteriormente hasta la edad que a la madre y al niño les de la gana. Hace poco una persona en internet me dijo que no se debía (debía con tono de advertencia), hablar de las ventajas de la lactancia materna sobre la artificial, porque no había nada que comparar, que no es que era mejor, sino que la otra era peor. Y llevaba razón. No debía hacerlo porque no está bien visto decir que es mejor, como tampoco está bien visto dar toda la información. Eso se llama paternalismo. Seguro que hace 500 años diría que no se debía decir que a lo mejor era bueno cuestionar a Galeno.

Por esos mismos motivos, defender que los contaminantes ambientales en la leche materna no importan porque la artificial también los tiene, o que “estamos en un mundo contaminado”, o que “también existen contaminaciones de fórmula artificial”, me parece un argumento nocivo, ridículo e infantil, digno de una actitud sectaria. Acordaos que las sangrías se hicieron durante más de 1000 años y ahora sabemos que no servían para nada. Un poco de perspectiva. La leche materna es lo mejor sin necesidad de jugar a no hablar de todo lo que lleva (lo que sabemos, seguro que en el futuro aún nos sorprenden más cualidades por ahora desconocidas).

Algunos padres se alarman mucho cuando conocen estas noticias, ya que sufren una sensación de mareo ante la mínima sugerencia de que la leche materna tenga algo que no sea parecido a la sangre de unicornio. “Oro líquido” está ahora de moda decir (con los nulos efectos nutricionales que tiene el oro). De ahí se pasa a no creer la noticia, y luego a atacar al informante. A lo mejor te pasa a ti al leer esto, piénsalo. Es mejor conocer todas las cosas y no exagerar las informaciones para tener más credibilidad. Otros dicen que de este tema no se deba hablar, arrogándose la autoridad para informar de los que a ellos les parezca, porque puede reducir las tasas de lactancia materna. Autocensura, sesgo en la información, también se puede decir así.

La lactancia materna supera a corto y largo plazo los riesgos que los contaminantes en la leche materna pudieran tener, no lo digo yo, sino la Organización Mundial de la Salud.  Es un campo de estudio, y como tal, habrá que estar abiertos a nuevos resultados.

Muchos contaminantes ambientales entran en el cuerpo de las personas por el aire, los alimentos, etc, y se acumulan en las grasas. Una forma de medir la exposición a esos contaminantes ambientales de manera sencilla es medirlos en la leche materna, que tiene mucha grasa. Por eso se utiliza, pero no es que tenga más que otras zonas del cuerpo grasas.

Estamos rodeados de sustancias tóxicas,  es ya nuestra forma de vida en el primer,  y también, en el tercer mundo. Los contaminantes en la leche son solo un reflejo. En algunas zonas con menor exposición, la cantidad de contaminantes en la leche materna es menor, prueba simple del ambiente en que esas madres viven. Es muy probable que hace 400 años la leche materna tuviera una mejor composición.

La acumulación de esas sustancias en el tejido graso es un problema, ya que pueden perdurar durante años y años. De hecho, aún se encuentra DDT en las leches de madres, y eso que se prohibió su uso hace varias décadas. Aunque la mayoría de sustancias como esta pasan por la placenta, antes de que el bebé nazca.

Usando DDT en los niños en los años 50. Y pasándoselo a sus hijos por la placenta, años y años después.

Leo por ahí que si algún día la leche materna es tóxica dará igual porque estaremos tan contaminados que todo será lo mismo. No hombre, no. No es eso. Tratemos de evitarlo, ¿no?

¿Entonces, dejamos de dar leche materna? Para nada. Todo lo contrario, demos más, a más niños y durante más tiempo.Está demostrado que en el ambiente contaminado en el que vivimos, la lactancia materna aporta más beneficios que la lactancia artificial, a corto y largo plazo.

Pero intentemos que esté mejor, que siempre se puede hacer algo. E intentemos dar información veraz. Es absurdo decir que en el “proceso” de creación de fórmula también se contaminan cosas como argumento. También al imprimir una revista científica se contamina, por ejemplo. Proponer que no se use la leche materna para medir los contaminantes corporales podría estar bien, salvo porque parece que hay una especie de intención para no hablar del tema. También es verdad que estos tóxicos pasan más por la placenta y es cuando más daño producen, pero estamos en las mismas, el “y tú más” al que me refería antes.

Como se ve en esta gráfica de la OMS, las acciones políticas están consiguiendo que los niveles de algunos de los tóxicos en la leche materna sean cada vez menores.

Lo mejor sería reducir la exposición de todas las personas a estos tóxicos ambientales, y eso es un camino que hay que recorrer desde el nivel que más influye, la política. Si conseguimos que haya cada vez menos tóxicos en la leche, también se estarán pasando menos por las placentas.

En Anales de Pediatría se dieron una recomendaciones muy útiles para reducir la exposición a estos elementos, que creo que es la actitud más inteligente:

-Aumentar el consumo de alimentos frescos, especialmente vegetales y reducir la ingesta de grasas de origen animal, ya que las grasas, especialmente las elaboradas, tienen altos contenidos.

-Lavar y enjuagar bien las frutas y hortalizas, para eliminar los residuos de plaguicidas que pueden quedar adheridos a su piel.

-En las mujeres en edad fértil, embarazadas y niños menores de 5 anos, se recomienda evitar el consumo de pez espada, tiburón, atún rojo y lucio, porque pueden acumular mercurio.

-Disminuir la obesidad infantil.

-Evitar una pérdida exagerada de peso materno durante la lactancia, ya que se movilizarían más grasas de la madre y por tanto, más tóxicos hacia la leche materna.

-Buscar alternativas al uso de plásticos con ftalatos y bisfenol A. Usar platos, envases, tetinas, etc que no los contengan. Es mejor mirar esto que el dibujo o lo bonitos que sean. No dejar estos plásticos cerca de fuentes de calor.

-Evitar la exposición al humo ambiental de tabaco.

-Evitar el alcohol durante el embarazo y la lactancia.

-No usar pinturas sobre la base de plomo ni productos químicos comunes que pueden contener compuestos tóxicos, entre los que se incluyen: algunos disolventes de pinturas, colas sobre la base de agua, productos para la limpieza de muebles, esmalte de unas, laca de pelo, vapores de gasolina y los plaguicidas que se emplean en las casas y en los jardines.

-Evitar la exposición laboral a contaminantes químicos de las mujeres, desde el inicio del embarazo hasta final de la lactancia.

Dale teta todo lo que puedas.  El mundo no es perfecto, seguro que ya lo sabías.

 

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10 Comments

  1. Buena reflexión José María.
    Hace unos años tuve en la consulta una madre fumadora, pero convencida de que quería dar el pecho. Me dijo que en sus circunstancias actuales se veía incapaz de dejar de fumar, y que qué hacía: ¿será muy malo para el niño?, ¿mejor dar pecho aunque fumase algo, o dar leche de fórmula?
    Intento no juzgar nunca ni salir con moralinas, – todos tenemos “circunstancias actuales”. Así que, bueno, le dije: intenta fumar lo menos posible, pero dale el pecho. Aún así, tu hijo se beneficiará de ello más que de darle leche “artificial”.

  2. Yo solo digo que “La naturaleza es Sabia”
    Desgraciadamente hoy en día estamos expuestos a muchos contaminantes, sí, es cierto, como pueden ser los físicos, químicos, y sobretodo debería ampliarse el concepto de contaminación.. ya que algunos “gusanos humanos” que pueden divulgar y tener una gran influencia sobre masas y pueden ser un gran contaminante para algún sector de la población, sin tener a penas un estudio sobre lo que sea. Dicho esto.. creo que, (para eso estáis los doctores, investigadores y demás profesionales), se está haciendo una gran labor divulgando en redes sociales. Y aunque a veces parece que todo va a contracorriente, a mi parecer, se está haciendo muy bien. Por cierto, yo siempre elegiré Teta ( contaminada o no ) ?
    Como siempre, muy bueno Dr.

  3. Pilita Chupi

    Lo de que no se debe decir que la leche materna es mejor etc. no es una boutade. Trata de hacernos ver que partimos de una premisa equivocada. Decimos que la leche materna es mejor que la artificial (y claro que lo es), pero lo decimos porque nos vemos abocados a hacer la comparación, cuando lo normal sería no tener que hacerla. Lo lógico y natural sería decir/pensar/dar por supuesto que la leche materna es “lo normal” y la artificial, un sucedáneo, peor por definición. Tener que decir que la leche materna es mejor, si lo piensas, equivale a decir que tener hígado propio es mejor que vivir con uno trasplantado, o que tener pierna es mejor que estar amputado, o que el pelo natural es mejor que la mejor peluca del mundo. A lo mejor dentro de cincuenta años habrá gente “rara” que vaya por ahí defendiendo que follar con un ser humano vivo “es mejor” que el sexo virtual, pero hoy a nadie le parece necesario hacer esa puntualización. Seguramente el comentario iba en ese sentido.

  4. Anónimo

    A mí marido y a mí nos gustan muchísimos los niños soy muy pecherona y siempre Amamanto a todos mis hijos ahora mismo estoy embarazada de 8 meses y traigo cuatrillizos

  5. Anónimo

    Yo soy mujer y tengo diez hijos tengo 46 años y me casé con 18 años con mi marido

  6. Anónimo

    Además los niños le vacían leche de los pechos a sus madres

  7. Anónimo

    Que la leche materna es muy buenísima para los recién nacidos por que tiene muchísimas vitaminas que los protejen de muchísimas enfermedades

  8. Me parece que todo tiene su lado bueno y su lado malo, no hay que inducir a nadie a nada cada uno es libre de elegir en su vida una opcion, estamos volviéndonos sucios y negativos que más me da lo que haga el vecino y porque tengo que incitarle a que eso es malo cuando todo tiene sus ventajas y desventajas. Yo soy mamá de un bebé de 8 meses y elegí darle pecho y he seguido con la leche de fórmula y estoy contenta con los dos métodos lo importante esque tenga todo la limpieza correspondiente y punto y que tú bebe coma y crezca sano. El resto son ganas de tener al tonto entretenido

  9. Esther madre de Héctor

    Te falta la palabra años en lo de Galeno.
    Ahora voy al artículo. Es cierto que todos vemos peor lo que el otro hace y sobre todo en la crianza de un niño.
    También es cierto que hay tanta mierda en todo lo que usamos que es normal que lo que tenemos dentro contamine. Siempre he pensado que la naturaleza es sabia y que si nos ha dado ese alimento para nuestros hijos, no puede haber nada mejor por mucho que cada vez sea peor.
    Eso sí, aunque estoy a favor de dar el pecho, también creo que no siempre es lo mejor. Lo más lógico, es que cada uno haga lo que quiera y no sea juzgado.
    Necesito un nuevo artículo como el de madres pijas y pantalones cortos…

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