EL BEBÉ INMORTAL

¿Cómo conseguir que un niño, o una criatura, pueda vivir para siempre?, ¿qué pautas de crianza, de alimentación, estilo de vida, etc, habría que usar para llegar a ese fin?, ¿a qué pediatra famoso habría que hacer caso?

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre la mejor forma de lograrlo. No hay constancia de que la leche materna lo haya conseguido (por ahora), ni tampoco se ha avanzado de forma significativa dándoles actimeles, arnicas o antibióticos. Ni siquiera con baibileduinings ni otras técnicas se ha conseguido que un bebé llegue a la inmortalidad. Tampoco dejándolo llorar para que no se acostumbre, y se independice pronto, no.  La prueba de ello es que no hay tutoriales en Youtube para conseguirlo. Puede que sea imposible.

Los métodos más sofisticados, como las posesiones postnatales facilitadas por pediatras paganos, los dejo para otra entrada.

Por otro lado, ¿queremos que un bebé viva para siempre? No creo que sea lo más recomendable . Ya lo intentaron con Vasili en Crepúsculo y nos les salió bien (es la foto de inicio), al final no llegó a ser inmortal.

Mira lo que pasa ahora con Jordi Hurtado

En 1939 intentaron crear un bebé inmortal, pero a su manera. Un tal James Bernard Schaffer, que era el presidente de la asociación Real Fraternidad de los Maestros  Metafísicos  dijo que lo iban a lograr. Su plan no tenía ninguna incongruencia: tomarían a un bebé y lo criarían sin hablarle de la muerte, del sufrimiento ni de la enfermedad. Todo resuelto. Así no se moriría.

No dijeron nada de darle un Toisón de Oro, pero seguro que se lo plantearon también. A una niña, por sus méritos.

El niño se llamaba James Gauntt, y su madre lo entregó a esta organización con tres meses de vida porque no podía hacerse cargo de él. Al bebé se lo llevaron a una mansión en Long Island y asumieron su cuidado. Además de una enfermera, alguien de la organización estaba constantemente vigilándolo. Eran unos cien individuos, podían turnarse.

Baby James sin saber que los mosquitos pican y que el Lobo feroz quiere comer cerditos. Eso sí, le muestran un chupete, le van a crear una confusión del pezón.

Debió ser difícil conseguir que el bebé nunca escuchara nada relacionado con la muerte, las enfermedades o con pensamientos negativos. Seguro que no ponían los programas que echan por la mañana en la tele (las reinas de las mañanas o los crímenes imperfectos no dejan opción ninguna) ni lo vacunaron, para no hacerle ver que existían las enfermedades. De los suegros, o las exparejas de cada uno tendrían prohibido hablar.

Otro aspecto que cuidaron mucho fue el de la alimentación. Adelantándose a la burbuja actual de consejeros nutricionales, idearon la “dieta inmortal”, que otra cosa no, pero tenía un nombre ganador. Era una dieta vegetariana estricta. Más adelante pensaron hablarle de otras cosas, como la escuela, el azúcar, la carne,  el café, etc, pero no facilitándoselas nunca, porque eran destructivas. También le hablarían de la muerte, pero no como algo inevitable.

A ver quién se ponía de acuerdo sobre si lloraba por gases, por brazos o por otra cosa. Pobre pediatra.

Lo que sí le irían enseñando era que la inmortalidad se podía conseguir siguiendo esas pautas y las doctrinas filosóficas del fundador de esa secta  escuela de pensamiento. Y es que, no solo los pediatras pueden atender a un niño. Basta con formarse.

De hecho, dijo este hombre que no podía imaginar una mejor forma de iniciar la vida un niño, salvo que fueras de la realeza (se ve que el Toisón no podía finalmente conseguirlo. De verdad que lo dijo, hasta alguien así se da cuenta del chollo).

Por algún motivo el plan se rompió cuando el bebé aún no había llegado a los dos años. De forma súbita se lo devolvieron a su madre. Yo creo que no llevaron bien la retirada del pañal, tuvieron que tener algún accidente o bien empezaron a hacer demasiados proyectos en el colegio (aún no se había inventado la goma eva y todo costaba más hacerse). Al parecer, lo que realmente pasó es que  la madre había rehecho su vida y los demandó por fraude.

Como si fuera un español más, James Schaffer no se arrepintió, es más, les dejó por escrito a los padres cómo debía ser la dieta del niño para conseguir que fuera inmortal. Seguro que hubiese quitado el gluten si es que ya hubiera estado descubierto, y del aceite de palma mejor ni hablamos. Si el niño, por lo que fuese, no llegaba a hacerse inmortal, la culpa sería de los padres, por no hacer caso. Otra vez juzgando a los padres.

James Bernard Schafer en 1940 con el niño, en una pausa mientras estudiaba para notario.

Y eso es lo que hicieron los verdaderos padres, no hacerles caso. El primer día ya le dieron ciruelas pasas, que no estaban contempladas en la dieta inmortal. Lo de siempre, falta fuerza de voluntad para hacer dieta.

El tal Schaffer era un especimen de cuidado. Decía entre otras cosas que podía desintegrar a personas o cosas si quería y que la muerte y la enfermedad se debían a pensamientos negativos. Como ahora con el cáncer, que si no se controla es tu culpa por no pensar en rosa.

Si hubieran pensado con más fuerza en positivo, no habría pasado

Su organización tuvo mucho éxito y atrajo a multitud de personas, la mayoría de edad, digamos, avanzada. Es lo que tiene cuando ves venir el final. Posteriormente se supo que además de apoyo espiritual y la dieta inmortal, les daba más cosas. Por ejemplo, la facilidad para que las mujeres de la organización lo besaran a discreción, y lo que surgiera.  Por lo visto decía que hacía eso porque él era como “su aspirina”.

Ese truco de ser la medicina o la vitamina de alguien….

Además, recaudó muchos fondos vendiendo certificados de eternidad y de pertenencia a la organización. Un emprendedor.

El bebé inmortal de vuelta con su verdadera madre

Finalmente, fue acusado de fraude por antiguos miembros y encarcelado en Sing Sing en 1940. Posteriormente fundó una escuela de Metafísica hasta que se suicidó inhalando monóxido de carbono del tubo de escape de un coche en 1955. Este individuo no consiguió la inmortalidad, a la postre.

Las personas que han estudiado a este personaje creen que tenía obsesión con los niños (y las madres). Tenían un grupo entre ellos mismos, que se llamaba “las cigüeñas”, con derecho a llevar un pin en la solapa con la forma de un pañal si pagaban más.

Baby James vivió muchos años más. En 2002 hay rumores de que aún vivía y no quería saber nada de esta historia. No hay constancia de que haya fallecido.

¿Será finalmente inmortal?

Como dice Drexler, somos un animal prodigioso con la delirante obsesión de querer perdurar, aunque solo somos polvo de estrellas.


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5 Comments

  1. Pues yo creo que un bebé inmortal es Jordi Hurtado 😉 ¡¡hay que ver qué cosas!! Me ha encantao

  2. Collons

  3. Esther madre de Héctor

    Que cosas más curiosas, y que personajes metafísicos que no quieren respetar la naturaleza humana…

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