LACTANCIA PATERNA

Dicen que solo hay 2 tipos de hechos: los conocidos y los que se han olvidado. Por eso, cuando ahora está de moda la lactancia paterna como una novedad increíble, hay que recordar que ya en España en 1880 se publicó un libro titulado así, «Lactancia paterna». 

Mucha novedad no debe ser pues.

Por tanto, será  la primera vez que voy a hablar sin miedo de algo típicamente masculino, dar pecho.

La lactancia paterna existe, y hay múltiples referencias a esta. Para empezar, las mamas de los recién nacidos pueden secretar leche, la leche de brujas, da igual si el bebé es chica, chico o simplemente una criatura. Anatómicamente son muy parecidas las mamas, y ya desde recién nacido se comprueba que por poder, pueden secretar leche.

Después, en la pubertad, las diferentes concentraciones y ciclos hormonales hacen que una mamas crezcan más y otras menos. 

Aunque es muy poco frecuente, no es imposible que un hombre secrete leche por sus mamas. Por definición se llama galactorrea a la producción excesiva de leche fuera del periodo de lactancia. Hay muchas causas, como tumores cerebrales, determinados medicamentos, etc, que hacen que aumente la prolactina en el hombre y pueda tener leche. ¿Pero es posible que se produzca precisamente por la lactancia, porque una criatura succione?

En 1880 el dr Ángel Pulido publicó en Madrid su libro «Lactancia Paterna» donde hace un repaso a la bibliografía anterior. Por ejemplo, ya desde Aristóteles se han visto carneros dando de mamar a pequeños corderitos, y en 1798 un tal Castellar publicó el libro «Memoria del lechero que crió un hijo a sus pechos», sobre un hombre en Venezuela que puso a su hijo a mamar a falta de tener mejor solución, emitiendo leche, y criándolo así hasta los 5 meses. Este  mismo caso lo comunicó también el célebre naturalista alemán Humboldt, que lo conocío incluso antes, pero lo describió menos pormenorizadamente. Dice Castellar: «no encontrando recurso más al alcance de su inteligencia ni de sus posibles que el de engañar a su inocente hijo, dio en aplicarle a sus pechos (aún conociendo ser sin sustancia, solo para entretenerlo), cuando uno cuando otro, durante el día, y en dormir con el varón […] hizo que comenzara a segregar leche sus senos […] criando durante 5 meses al hijo, que se desarrolló vigoroso y admirable”.

Otro caso, por ejemplo, aconteció en Siria, donde un caballero quedó viudo y dio el pecho a su hijo solo para entretenerlo cuando lloraba, llegando a producir leche y alimentarlo. Bartolín refiere el caso de un individuo que secretaba tanta leche que se podían hacer quesos con ella.

Órfila, un famoso médico balear describió el  caso de un marinero que quedó viudo en mitad de una larga travesía en barco y tuvo que hacer lo mismo, de tal forma que al final esa fue su forma de alimentar a su hijo.

En Cuba fue muy famoso el caso de un canario que enviudó de una cubana, en una región tan desolada, que no pudo buscar una nodriza, y acabó poniéndose a la criatura al pecho y alimentándolo de este modo. El busto (el molde) de este hombre está en Cuba, y es el siguiente.

En el Museo Calixto García de La Habana. El pecho que usó fue el izquierdo.

Una de los cosas que Pulido intenta discernir en todos los casos que recoge es si esos hombres tenían deseos carnales con mujeres, y de 40 casos que encontró, solo en 2 esos deseos no existían, por lo que concluye que es independiente de esto. Por tanto, acaba afirmando que tras revisar todo lo publicado hasta entonces, la succión de un bebé, de forma repetida, es capaz de inducir la secreción láctea en un hombre. 1880.

En la facultad de Medicina de Tucumán (Argentina) hay un equipo de fútbol llamado  Lactancia Paterna FC @FCLactanciaP

En los últimos tiempos es fácil encontrar la noticia de un padre de Sri Lanka que dio de mamar a sus hijos (ya vemos que novedad, novedad, poca).

También es fácil encontrar las historias de los pigmeos Aka, un pueblo africano en el que los padres dan el pecho a sus hijos para calmarlos.

Si quieres descargarte el libro del Dr Pulido de 1880, pincha aquí. Los casos descritos son igual de creíbles que el de Sri Lanka, pero llevan más de un siglo en las estanterías.

Si algún día fuera posible, sería más o menos así…

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5 Comentarios

  1. Anónimo

    Muy interesante.

  2. Anónimo

    Muy interesante

  3. Anónimo

    Había oído sobre esto hace tiempo, pero en chicas jóvenes con problemas hormonales o problemas en la cabeza, tumores etc… pero en hombres jamás. Siempre aprendiendo!! Muy bueno.

  4. Anónimo

    XDDDDDDDDDDD

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