PARÁLISIS BRAQUIAL OBSTÉTRICA

Cuando un bebé tiene problemas para mover el brazo, el antebrazo o la mano, o tiene alteraciones en la sensibilidad de esa zona,  puede tener una parálisis braquial obstétrica. Sucede en 2-3 niños de cada 1000 recién nacidos.

¿A quién le pasa? ¿Por qué?

La parálisis braquial obstétrica ocurre en recién nacidos, al sufrir un estiramiento en el parto del plexo braquial, que es el conjunto de nervios que van desde la médula espinal a nivel del cuello,  hacia el brazo, para inervarlo y recoger su sensibilidad.

La mayoría de las veces se produce por una dificultad para sacar los hombros del bebé en el parto, ejerciéndose una compresión o tracción de esos nervios, aunque hay otras causas. Casi siempre sucede en partos vaginales, y aunque hay algunos factores de riesgo, como los bebés que son macrosomas (muy grandes),las malformaciones uterinas, etc  en la mayoría no se puede predecir a quién le va a pasar. Por ejemplo, también se pueden dar en cesáreas e incluso en prematuros. A día de hoy se sabe que contracciones uterinas muy intensas la pueden provocar también.

¿Cómo se diagnostica?

La exploración física es la clave del diagnóstico. Según los nervios afectados (los llamamos “raíces”), la movilidad del brazo, antebrazo y mano será diferente.

El pediatra al nacimiento, observa si el bebé extiende los brazos cuando se deja caer ligeramente hacia atrás, es el llamado reflejo de Moro. Cuando no lo hace igual con los 2 brazos, empieza la sospecha.

Por ejemplo, si se afectan las raíces que salen primero de la médula, las que salen en la zona de las cervicales 5 y 6, se llama parálisis de Erb-Duchenne, que además es la más frecuente (90%). En esta, el bebé no mueve el brazo ni el antebrazo, y la mano está girada hacia atrás, como si fuera una persona recibiendo dinero a escondidas (también se llama mano en aleta de pescado o de camarero). La prensión palmar  (que se le cierre la mano cuando le pones tu dedo en la palma) sí se mantiene.

La niña de la derecha tiene el párpado caído, si quieres conocer por qué, sigue leyendo

Si las raíces que se afectan son más inferiores, en la zona cervical baja o torácica alta, se llama parálisis de Klumpke, que es muy rara (menos del 1%), y el brazo y antebrazo los mueve bien, pero no hay reflejo de prensión. Además, también se suele asociar afectación de nervios que van hacia la pupila, produciendo que esta esté muy cerrada, con caída de párpado y ojo hundido. A veces me preguntan si un ojo puede cambiar de color: esta es una causa de que cada ojo adquiera un color diferente.

En un 10% de los casos las lesiones afectan a todas las raíces y todo el brazo está sin fuerza, reflejos ni sensibilidad, es la llamada parálisis total.

Del mismo modo, si la afectación es muy alta, afectando a la zona cervical 4, se produce una parálisis del diafragma de ese lado. Esto se suele ver a veces en las parálisis altas, las de Erb.

¿Tiene tratamiento?

La fisioterapia y rehabilitación son fundamentales. En algunos casos sin embargo, no son suficientes y se necesitan pruebas complementarias o cirugía.

¿Van bien?

Siempre se ha dicho que la mayoría van bien, especialmente si se recuperan en las primeras semanas, pero hasta un 20-30% quedan con problemas funcionales.

 

Vamos al cuadro inicial

Detalle del cuadro inicial. Virgen con el niño (Madonna Haller). 1498. Durero. Washington, National Gallery of Art

¿Tiene este niño Jesús pintado por Durero una parálisis braquial? Vete tu a saber, porque además de la parálisis braquial, otras lesiones pueden producir una exploración parecida en un neonato (por ejemplo un infarto cerebral, o lesiones de clavícula o médula espinal).

Pero si miramos detenidamente el brazo, lo tiene pegado al cuerpo, girado hacia dentro (pronado) y con la mano hacia atrás, exactamente como en una parálisis de Erb. Además, sostiene algo en la mano, parece una manzana.

¿Os suena otra mano así? Y no en la política española, que ahí nos suena a todos.

¿Hay más representaciones de parálisis braquiales?

Es bastante posible.

Perejón, bufón del conde de Benavente y del gran duque de Alba. 1560. Antonio Moro. Museo del Prado

Antonio Moro pintó este impresionante retrato del bufón de la corte de Felipe II, lejos de la burla y la exhibición que de estos personajes hacía la corte y muchas representaciones. Vestido como un cortesano, nos mira intensamente, transmitiendo un mensaje inequívoco: soy una persona, tengo dignidad. Solo en la mano derecha se aprecia una baraja de cartas, que nos dice que se dedicaba a entretener. Ese mismo brazo está pegado al cuerpo, y la mano está hacia atrás.  Aunque también podría ser por un ictus u otras cosas, es difícil descartar que Pejerón tuviera una parálisis braquial obstétrica, curiosamente en el lado más frecuente, el derecho. Antonio Moro supo describir esta enfermedad 300 años antes de que Erb la describiera (pero Antonio Moro era pintor, no es el del “reflejo de Moro”. Si quieres conocer al del reflejo y su historia con los nazis, pincha aquí).

Pero a lo mejor la mano del cuadro inicial se parece más a esta de Eva:

Adán y Eva.1504. Durero. Kalrsrhue. Ojo que Adán le pisa la cola al ratón pero Eva no la del gato. Eso sí, los 2 animales con cuernos, el ciervo y el buey, cerca de ella, que se vea quién es la culpable de todo. Hasta una liebre le han puesto.

 

Parece que Durero usó en ambos cuadros la manzana de forma simbólica. Eva trajo el pecado a la humanidad y Jesús viene a redimirnos. Por eso los 2 con manzanas. Qué tío.

Más o menos como ahora, que vamos todo el día con manzanas y similares en las manos

Las Bangles fue una banda de los 80 que cantaron aquello de “caminar como un egipcio”, donde una de las manos también se parece a las que tienen los niños con parálisis de Erb (también se dice “mano de egipcio”).

Ahora no digáis que no la habéis bailado, venga por favó...

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6 Comentarios

  1. Con estos artículos basados en cuadros me quedo siempre flipado. Alguien del Museo del Prado debería hablar contigo, menuda exposición podrían montar.
    Y hoy, con las Bangles, me has terminado de conquistar.

    • Mi reino por un caballo

      Es que las Bangles son muchas Bangles. Yo aún las bailo cuando suenan…

  2. Y, ¿cómo encuentras los cuadros tan a propósito?

    • Mi reino por un caballo

      Los pinto yo ;). Es el revés, encuentro el cuadro y hago el post

  3. Judith

    Como siempre, admiradora de tus entradas, muy interesantes.

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