Muchas veces habrás escuchado que tu hijo o algún conocido tiene un click de caderas, y en general no se trata de un nuevo juguete de la marca alemana, sino de un problemilla médico, por el que los padres se asustan mucho.

La articulación de la cadera del recién nacido está formada por la unión de la cabeza del fémur, que es como una bola y la cavidad donde se inserta en la pelvis, que es donde la bola girará. El principio, como estamos de estreno, estas estructuras son en parte cartilaginosas.

A veces, cuando el pediatra explora las caderas del bebé, nota un resalte en sus dedos al intentar sacar o meter la cabeza del fémur dentro de la cadera, ese es el famoso click de caderas. Es más raro que lo que note es que la cabeza del fémur esté fuera de su lugar, pero también pasa (eso se llama Ortolani positivo) o que la cabeza se puede salir con determinadas maniobras (Barlow positivo, nos gustan los nombres).Otras veces lo que nota es una pierna más corta o una asimetría en los pliegues bajo el culete.

Si la cabeza está fuera o si no se forma bien la articulación, se habla de displasia evolutiva de caderas, ya que puede evolucionar desde el nacimiento. En esto hay diferentes grados, desde una malformación completa de la pelvis hasta una cabeza del fémur en su sitio pero que con algunas maniobras se puede salir.

Es más frecuente en niñas, en partos de nalgas o si hay antecedentes familiares. Sucede en cada 3-5 recién nacidos de cada 1000, es decir, en España al año hay entre 1200 y 2000 casos.

En los partos de nalgas, el bebé mantiene una postura que puede hacer que incluso antes del nacimiento esas estructuras se formen mal.

El que se note un click en la exploración no implica que haya en ese momento un problema de cadera, simplemente se debe seguir las exploraciones del pediatra, para seguir valorando las caderas (recuerda, “evolutiva”). Si se detecta algo más o hay factores de riesgo, se realiza una ecografía a las 6-8 semanas para valorar las estructuras. Las radiografías de caderas antes de los 6 meses, simplemente no sirven, porque hay pocas estructuras que sean hueso, son cartílago.

¿Por qué se hace esto?

En los casos no tratados se puede producir cojera en el niño, con peor solución cuanto más tarde se haga.  A día de hoy es muy raro, pero no es imposible que un niño con exploración normal de caderas desarrolle un problema y que no se haya detectado.El niño no llorará por esto, aunque tenga la cabeza del fémur fuera, no duele.

¿Cómo se trata?

En los primeros meses, en general, se suele colocar al bebé con las piernas abiertas, de forma que la articulación madura más fácilmente. Esto se consigue con unas férulas o por ejemplo, con la posición que adquieren cuando se transportan sobre los padres en un fular o portabebés ergonómicos.

Lo que se busca es la posición de “rana”. El uso de doble pañal no parece ser de utilidad.

En casos más graves o que no van bien, puede ser necesaria la cirugía.

El uso de tacatás para fortalecer la cadera no se aconseja, es más, se desaconseja porque empeoran el pronóstico.

Esta imagen es de cuando el tacatá se recomendaba, ya tiene algunos años

Si quieres más información fiable, pincha aquí, información para familias de la Asociación Española de Pediatría.

Pero si lo que realmente quieres saber es si una mamá puede parir por una cadera, eso lo veremos en la próxima entrada, que me estoy poniendo muy serio.

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