FIEBRE, EMBARAZO Y MALFORMACIONES

La fiebre siempre es un signo que asusta a la población pero que da una pista sobre un proceso infeccioso, inflamatorio, tumoral, etc. La mayoría de las veces se debe a infecciones víricas banales, e incluso se cree que en algunos casos la fiebre es positiva para la mejoría del proceso. Es muy frecuente en niños que al bajarles la fiebre con algún antitérmico, vuelvan a estar tan activos como siempre, como si no les pasara nada. De ahí la popularidad de ciertos medicamentos tipo ibuprofeno o paracetamol.

Pero la fiebre en la embarazada se ve como un problema menor, especialmente en el primer trimestre. Si hay algún periodo vulnerable para el bebé, ese es el primer trimestre, por lo que a las embarazadas se intenta no darles ningún tipo de medicamento,  infravalorando el riesgo de la fiebre en sí misma; ya se sabe lo que dicen los prospectos “no hay datos de seguridad en el primer trimestre del embarazo”. Por eso, no se da nada. Es decir, además de una posible infección conocida, como la rubéola, toxoplasmosis, VIH, sífilis, etc, la fiebre, por sí misma, es capaz de producir malformaciones.

Y esto es muy poco conocido. Incluidos los médicos.

Un tal Edwards en los años 60 y 70 demostró en animales que la fiebre produce malformaciones congénitas, como malformaciones cerebrales y articulares. En concreto lo hizo en cerdos (trabajaba con ellos pero no eran sus compañeros). Desde entonces se han descrito muchos casos de malformaciones en otros animales por hipertermia en sus madres y  también se han descrito casos en humanos,  aunque por motivos éticos la experimentación es muy limitada.

La causa de la fiebre en estos casos no es lo importante, sino el momento de la formación del niño en el que la madre tiene la fiebre.

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Así, los casos maternos descritos en humanos van desde faringitis, pielonefritis a gripe. Aunque parece que la fiebre “interna” es el único mecanismo, también se ha alertado sobre el peligro de las saunas o los baños en aguas muy calientes (39 grado o más), limitando su uso a menos de 10 minutos si se cree que una mujer pudiera estar embarazada.

Sí parece claro que la fiebre elevada, al menos de 39 grados, durante al menos 24 horas, se asocia a mayor riesgo de presentar defectos del tubo neural , como la espina bífida, mieolomeningocele,etc. En un estudio de 170 casos de defectos del tubo neutral, el 10% tuvieron fiebre elevada entre los días 21 y 28 de gestación, que es cuando el tubo neural se cierra.

También se asocia a microcefalia, caras y ojos pequeños, mandíbulas cortas,paladar hendido, labio leporino y defectos cardíacos y auditivos. Otros casos en el segundo trimestre apuntan que la fiebre podría producir alteraciones vasculares en el tronco cerebral de los fetos.

Otros estudios también la han asociado al desarrollo de autismo, aunque los datos no son concluyentes.

Parece que la temperatura elevada y mantenido pudiera asociarse a abortos y prematuridad. Por todo esto, aunque a la embarazada no se le de nada en el primer trimestre, al menos debería bajarse la fiebre si es elevada. Entre todos podemos hacer conseguir que este problema sea más conocido.

La guía española para la prevención de los defectos congénitos de 2014 toca este tema y da las siguientes recomendaciones (la guía completa aquí)

fiebre y embarazo

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6 Comments

  1. Hola y muchas gracias por el artículo! No sé si me podrá responder, pero si puede ¿tiene alguna importancia que alguien no responda nunca con fiebre a la hora de estar embarazada? Me explico, si una mujer jamás tiene fiebre, aunque se ponga enferma, ¿es algo a tener en cuenta estando embarazada? Gracias! Saludos para todos!

    • Jose Mª Lloreda

      Hola María, pues no sé qué decirte. Las alteraciones de la regulación de la temperatura son poco frecuentes, a lo mejor es que por suerte nunca te ha tocado!

  2. Muchas gracias por el interés que te tomas, es un trabajo de divulgación muy interesante que nos ayuda a no ser tan analfabetos en cuestiones de medicina.

  3. Esto lo aprendí, muy a mi pesar hace tres años, cuando recién sabido que estaba embarazada, de 5 semanas, pillé algo, gripe o similar que me llevo a tener fiebre muy alta, pasados los 39 grados. Era fin de semana y no fui al médico, no tomé nada para bajar la fiebre porque pensé que era mejor pasar lo que fuera en lugar de medicarme siendo tan reciente el embarazo. Cuando unos días más tarde acudí a mi gine para empezar con las citas y se lo conté me explicó que el mal menor era el paracetamol y que mejor bajar la fiebre porque había riesgos en las primeras semanas. Como todo parecía ir bien no me di mucho mal. En la semana 8 se paró, no se sabe si por eso, es probable. Pero a mi no se me va a olvidar nunca que la fiebre en el embarazo hay que tratarla 🙁

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