AMAPOLAS, MECONIO, MOMIAS Y MORFINA: EL CÓLICO DEL LACTANTE DESDE EL PAPIRO DE EBERS

 

 

El papiro de Ebers es un texto encontrado en una momia egipcia cerca de Tebas, en el que se exponen centenares de remedios para afecciones comunes hacia el 1500 antes de Cristo, o incluso más antiguos.
Como buen texto médico, está escrito de forma ininteligible, aunque en este caso es porque está escrito en hierático, un tipo simplificado de jeroglífico. El papiro en sí, que es uno de los tratados de Medicina más antiguos que existen, mide 20 metros de largo. Ebers, que no fue el que realmente lo encontró, pero sí el que lo compró y estudió, creía que era realmente el tomo número 40 de los 42 libros de “Conocimiento Humano” al alcance de los sacerdotes egipcios de Thot (Thot luego fue Hermes–libros herméticos).

En él hay muchos remedios curiosos, incluidos remedios para la mordedura de cocodrilo o medios para evitar el embarazo, pero del que vamos a hablar hoy es del uso de opio para calmar el dolor de la erupción dentaría de los niños, y también para calmar a esos niños que son llorones. Mano de santo. En el papiro de Ebers se recomendaba dar a esos niños una mezcla de opio con excremento de moscas, y casi de inmediato el niño dejaba de llorar. Y al menos los padres se entretenían recogiendo el excremento de las moscas, que ya sabemos que el acto ritual favorece la curación.

Lo que nos vamos a reir

El opio (“jugo”) es supernatural, y por tanto bueno, y se extrae de una variedad de amapola, la adormidera (Papaver somniferum, no confundir con la amapola normal, Papaver rhoeas, que sois mucho de confundir vosotros). Del opio se extrae la morfina, y de esta, la heroína, por si alguien no lo sabe.

Amapola
Adormidera

Esto, que parece un poco exagerado, dar morfina para los dientes y los niños llorones, se sigue haciendo a día de hoy, y se ha hecho a lo largo de toda la historia. Ya vimos en la entrada “¿Morfina para la tos?” cómo se han usado de forma amplia estos preparados para la tos.

Pero, ¿también para los dientes y el cólico del lactante? Suponiendo que los dientes duelan al salir, que para mí es bastante dudoso por no decir que es una gran mentira (al igual que los gases, por ejemplo), es cierto que hay una gran presión comercial y por lo tanto social  para dar medicamentos y quitar todo síntoma que el niño tenga. Así, se busca una cabeza de turco: los dientes como culpables de todo (la fiebre, la diarrea, el llanto, que Alonso quede siempre séptimo… Ya lo vimos en “Signos y síntoma asociados a la erupción dentaría”) Tienen las de perder, porque durante los años que salen, siempre se les puede culpabilizar.

A finales del siglo XIX se vendían gotas de cocaína para el dolor dental, que también dejaba relajados a los niños, y también soluciones que contenían opio y alcohol (46%) para calmar a los recién nacidos. Calmarlos bien calmados.

Se te quitan todos los dolores. A veces ves dragones y todo el mundo te parece genial.
Claro, ahora aún se usa alcohol de 70 grados y nadie protesta. Doble vara de medir

Bien, pero en el siglo XX, con la Medicina Científica esto ya no se haría, ¿verdad?. No, llevamos cientos de años drogando a los niños. El jarabe de la señorita Winslow tuvo una popularidad tremenda y estaba avalado por organizaciones médicas como remedio para el dolor de la dentición de los niños (y dale con el dolor), hasta que fue retirado en los años 40. Estaba compuesto entre otras cosas por morfina. Mano de santo, al que en muchos casos los niños pudieron dar la mano de verdad en unas horas.

La madre no ve bien porque las letras son muy grandes para un periódico.
Aquí ya se han levantado y la nodriza le da el biberón al niño que quiere ser derviche. Dice la publicidad que es “el amigo de mamá”. No sé si se refiere a que la mamá está con un amigo mientras tanto, empiezo a no entender las cosas con la edad
Este también llevaba morfina. Son como bebés clonados

Actualmente muchos padres usan muchos medicamentos para esto, y muchos más que desconocemos porque nunca lo confesarían. Algunos, como los carminativos y productos homeopáticos , llevan belladona, que es analgésico, antiespasmódico, pero también provoca alucinaciones, taquicardia, convulsiones y coma, y a veces pueden dar problemas (mira aquí). La belladona retrasa el vaciamiento intestinal y puede crear problemas, además de la posible intoxicación. Con decir que las usaban las brujas….(quizás hay que atribuirle un remedio mágico).

 

Se llama Belladona por “Bella Donna”, bella señora, ya que lo usaban las mujeres para agrandar sus pupilas y tener un aspecto más bello, o bien para parecerse a Candy Candy

Otros remedios, como el anís estrellado, puede producir intoxicaciones (mira aquí y aquí) Quizás mejorar la técnica de alimentación sería el mejor remedio para los “gases” (si es que existen), mejorando el cólico (si es que alguien demuestra alguna vez que los gases tienen la más mínima relación con el cólico).

Por cierto, las primeras deposiciones de los niños, el meconio, tiene un significado que seguro que no conocéis. Meconio además significa el jugo que se extrae de la adormidera, es decir, del que se extrae el opio.Venga, el enlace de la RAE aquí, por si no os fiais. Al parecer el origen común se debe a que el jugo que se extrae de la adormidera tiene un aspecto muy parecido al meconio de los niños.

Jugo de adormidera, opio. Es como el meconio, No os pongo una foto del meconio, que tengo principios.

 

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5 Comentarios

  1. Y yo pienso: ¿cómo puede ser que el ser humano descubra el bosón de Higgs y en cambio aún se siga creyendo a pies juntitas, aquí y allá, que el cólico del lactante tiene que ver con su peristaltismo?… 😉 gran post como siempre.

  2. Pero si son mejores los comentarios que el post! (El mío es la excepción que confirma la regla)

  3. Genial entrada! Recuerdo que con el primero mi suegra, de los dos a los ocho meses culpaba a todo de los dientes "porque le están saliendo, no ves que se chupa los puños? Eso es que le molesta. Eres primeriza, es normal que no lo veas….". Daba igual lo que le dijera, ni reflejo de succión, ni que los dientes no dolían. Pero mi hijo me ayudó: Su primer diente erupcionó a los 13 meses (somos de dentar tarde en casa, ella no lo sabía).
    Y conozoco varios casos en que TUS COLEGAS le echan la culpa a los dientes de todo. En el último caso que conozco, A.P., pediatra ilustre de Ibiza, le decía a un amigo "Tu hija tiene irritación en el culete por que le salen los dientes. Eso hace que el niño segregue un ácido en la boca (de verdad, dijo segregue un ácido en la boca), que cuando llega al esfinter provoca una irritación. Es pediatra este señor. El día que a la niña le de por comer mandarinas la ingresan en la UCI.

  4. Me ha encantando el post y te voy a contar un secreto. Las madres sabemos que los dientes son una excusa perfecta. Cuando alguien se mete en donde no le llaman y empieza a decir "la niña está llorando", sí, señora, la niña llora… y no quiero dar explicaciones, digo que son los dientes. Si mi niña tiene saliva en los cachetes y la típica señora en el super me mira en plan "esta niña LLEVA LOS CACHETES PRINGADOS" le digo amablemente "son los dientes"

    Para las madres los dientes son muy socorridos, porque callan bocas y juicios. Los juicios de los demás no podemos evitarlos, pero sí salir airosas con alguna mentirijilla. Oye, yo no sé siempre por qué llora mi niña, a veces llora dos minutos y después se calla y empieza a reirse a carcajadas entretenida con algo.

    Y así es la vida. 🙂

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