PUTEAR A UN NIÑO COMO A UN PERRO*

 

 

Muchos habréis visto o leído sobre aquel experimento de Pavlov, en el que le daba de comer a unos perros al mismo tiempo que sonaba un metrónomo (ese aparato que usan los músicos para indicar el compás), de forma que después, solamente con el sonido, lo perros ya salivaban, aunque no apareciera la comida. Era el inicio del Conductismo, que es una corriente psicológica que busca predecir y manipular la conducta de los seres humanos a partir del estímulo y la respuesta. El que no lo pille que piense en la publicidad en el fútbol, por ejemplo, que asocia deporte-éxito-riqueza con el producto, para creernos iguales. O en tomar un café sin fumar (para lo que lo están dejando). O en multarte si corres más de lo marcado. O en millones de cosas de la vida diaria, por si alguien cree que es libre e independiente.O en los sistemas de castigo y recompensa que se usan en la educación de los niños, que están, aunque es matizable, basados en teorías conductistas. Qué risa.

Esta versión del experimento nunca ha podido ser descartada
Uno de los perros originales del experimento de Pavlov

 

El modelo de Pavlov está más presente de lo que la gente cree. Por algo le dieron el premio Nobel

 

El caso es que estos experimentos de principios de siglo XX también se realizaron con niños, y ese es el motivo de hablar de esto en el bloj. El caso del pequeño Albert, uno de los experimentos más famosos y más polémicos.
En 1920, JB Watson hizo algo parecido con humanos en el Hospital John Hopkins. Tomó al hijo de una cuidadora temporal, por un dolar, y lo sometió a un experimento similar. El bebé tenía 9 meses. Creía que el ruido fuerte producía temor de forma innata en los niños, pero que este miedo se podía condicionar de forma artificial hacia cualquier otro objeto y situación. La verdad es que lo que decía es parte de la historia de la ciencia, pero hacerlo con un bebé es al menos éticamente deleznable. Mirad el vídeo y luego discutimos por qué me parece que es así

Por si no lo habéis visto, os lo explico. Primero le dejan estar con diferentes animales (ratones, monos,perros, etc), de forma que no se apreciaba ningún temor. Luego, cada vez que se le acercaba el ratón, le sonaba un tremendo ruido tras su cabeza, que lo asustaba. Posteriormente, al presentarle los animales (ya sin el ruido), su reacción de temor era la misma. Incluso poniéndose una careta con pelo el niño se horrorizaba, había asociado el miedo a los animales como el ratón y a cosas que se le parecían (todo esto en varias sesiones, no en un día).
Pues bien, estos experimentos fueron muy criticados. Para empezar, nunca se supo más de ese niño, y de si siguió ya con sus temores de por vida. Watson nunca confesó su identidad (realmente no tenía que hacerlo), pero tampoco había noticias de que se intentara revertir su condicionamiento.
Durante años se ha investigado quién podría haber sido ese niño para intentar conocer qué pensaba de lo que hicieron con él y cómo estaba, si estaba bien. Si aún tenía miedo a los animales y cosas así.
En el año 2009, y tras una extensa investigación se resolvió el misterio. Unos investigadores encontraron que realmente se llamaba Douglas Merriet, y era hijo de una enfermera de pediatría del John Hopkins, donde también trabajaba Watson.(aquí el artículo donde los explican).
Poco se puede hacer ya para saber si le afectó o no. Murió con 6 años tras una meningitis y una hidrocefalia.

Fin de la historia.

Pues no, tampoco.
En el estudio original (sé que no lo vais a leer, pero es este, pincha aqui), se decía que era un niño sano y sin ningún problema. Pero el real Albert murió de hidrocefalia tras una meningitis, 3 años después, tras el experimento. Y el caso es que desde las 6 semanas ya no era un niño neurológicamente normal, al que se le hicieron muchas pruebas,por lo que algunos afirman que la meningitis pudo ser iatrogénica, por los procedimientos médicos, e incluso que era una hidrocefalia congénita, no asociada a meningitis.  También se sugiere que se hubiera usado en otros experimentos. Aquí el artículo.
Todo esto hace además que los resultados del estudio ahora sean cuestionables, si es Douglas Merriet, que tenía tantos problemas neurológicos, y que tenía episodios de poca reactividad y de irritabilidad. Si os fijáis, el bebé no tiene ningún tipo de sonrisa al acercarle inicialmente los animales y es inexpresivo…
El pequeño Albert fue uno de tantos niños usados en experimentación sin control ético. Aunque es poco probable que la madre no estuviera informada, hoy cualquier comité de ética no dejaría que el experimento se realizara, aunque la madre quisiera (bueno, algún comité que conozco aprueba estudios en homenaje al que lo pide, si se va del hospital, como despedida). Por otro lado, se usó a una cuidadora temporal, que trabajaba en la misma unidad, de forma que en alguna forma se le “incitó” a que colaborara.
¿Creeis que fue lícito hacer esto?

Estas viñetas lo explican

 

Lo saqué de aquí

Para terminar, y siguiendo con los dibujos,para el que no lo sepa, el director del colegio de los Simpson, Skinner,se llama así por Skinner, que es uno de los padres del Conductismo. Y luego dicen que la serie es para niños… Imaginad lo que quiere transmitir el dibujante poniendo ese nombre al director del colegio.

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6 Comentarios

  1. Anónimo

    Qué grandísimo hijo de ….!!! El tal Watson
    Blanca

  2. Anónimo

    ¡Secundo la solicitud de Inès!

    Un apuntillo: la madre del bebé no era enfermera (nurse), sino nodriza (wet nurse). Me parece importante porque sospecho/intuyo/temo que, si fuese enfermera, no habría accedido, uno porque tendría conocimientos y dos porque no necesitaría tanto el dinero. El bebé fue una víctima, pero la madre seguramente también.

  3. Anónimo

    La secta conductista da cosica. Verás cuando se te echen encima diciéndote que no has leido lo suficiente a su lider. Hasta tienen un pueblo donde viven según los escritos del lider. Tela marinera.

  4. Anónimo

    Gracias por este blog, descubierto por casualidad.

  5. Bueno, la entrada me pone los pelos de punta. Conocía la historia, pero creía que el Nombre de Albert era Albert, y que fue su madre la que se opuso a la continuidad del experimento del cabrón-Watson (por lo de los cuernos), Que supuestamente había de curarle.
    No sabía que Albert-Douglas hubiera muerto tan tempranamente, y me apenan sus condiciones de vida.
    A mí el conductismo me parece adiestramiento canino. en cambio está muy de moda, sí. Sobre todo a la hora de ir a dormir.
    Así que sin conocerle de nada, doctor, me atrevo a pedir una entrada sobre este conductista catalán (como yo misma), especialista (dice él) en transtornos del sueño (tiene publicado un cutre estudio para tratar insomnio con antipsicóticos, que seguro que así se duermen http://www.revneurol.com/sec/resumen.php?or=pubmed&id=2004103), y que se ha forrado.
    Se ha forrado, sí, a costa de la tortura infantil.

    Venga, una entrada sobre la pseudociencia aplicada al sueño infantil, con Eduard de prota.
    Porfa!

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