NIÑOS EN FIESTAS POPULARES: SACÁNDOLE UN OJO AL TORO

En muchos lugares de nuestro país, se usan niños en actos “tradicionales” que en algunas ocasiones son un poco surrealistas.Esta entrada no va a gustar nada en varios pueblos de España, pero que conste que no lo pretendo.

Cada año que veo las imágenes del salto de la reja en la romería de El Rocío, y luego la procesión.  Se me ponen los pelos como escarpias con esos niños que son proyectados hacia la talla de madera, con el deseo de que sean bendecidos, pero con el riesgo de estrellarse contra el suelo, o contra la propia talla, que no tiene culpa de nada. No entiendo como los padres mandan a sus hijos a la deriva entre un mar de personas exaltadas y con un barco que se cimbrea bajo un gobierno errático.

Imagen de fervor religioso en un niño. O patada voladora. Para niño poseído también da

Meter a niños en estas concentraciones de personas me parece que es una temeridad, y dejarlos que avancen por un mar de manos, como si fueran cilios y ellos mocos, una locura. Luego la gente se escandaliza porque un menor corra delante de un toro (que también), pero callan de forma hipócrita ante estas exaltaciones de la fe, que ponen en peligro la vida de estas criaturas. Estas son las aglomeraciones típicas de ese día

Y para que no me acusen de hablar de las tradiciones ajenas, ahora pongo una de la romería de la virgen de la Cabeza, en la provincia de Jaén. El trono se ladea de forma que parece que va a volcar mientras un grupo de niños son llevados en volandas para tocar a la imagen, al menos 3 están en riesgo real de aplastamiento.  Acaba de salir una guía NICE sobre traumatismo craneoencefálico, por cierto (pincha aquí)

Que no haya accidentes algo querrá decir, estúpidos escépticos

En el pueblo de Castril de Murcia, que está en Burgos, en mitad de una de sus fiestas populares, sacan a los niños en medio de la calle, los tumban, y el diablo los salta. Así, para que queden bien protegidos. Yo me acuerdo que cuando hice la comunión luego nos sacaban en procesión por el pueblo, que estaba lleno de ramas y flores por el suelo. No recuerdo que nos saltara nadie, eso sí.
El caso es que la fiesta se llama El Colacho, y en ella se pone a los niños en el suelo para que con esa maniobra mágica, sean liberados de las influencias de los espíritus demoniacos. Y sin gastarse el dinero en Actimel, oiga.
Hay varios personajes, el amarillo, que al saltar sobre los niños los libera del “mal”, el Santísimo, que los bendice y los introduce una vez saltados en una cofradía, etc. Se realiza desde el siglo XVII en el Corpus Christi. No es un tema de juzgar las tracciones populares, sino de lo apropiado de introducir a los niños en un mundo mágico de bien-mal, demonios-angelotes, etc. Amén de que pueden ser pisados. Pero si el fin merece la pena, quizás el riesgo esté justificado. Veamos, ¿qué se consigue? que los niños no tengan hernias de adultos, y que las que tomen en sus brazos a estos niños ese año consigan novio. Así, sin guasapearse ni nada previamente.Y solo las chicas, qué injusto.  El expapa (se dice así?)  Benedicto XVI pidió expresamente a la Iglesia que se separara de esta celebración. No hay constancia de heridos, pero desde el siglo XVII… no sé si hubiera quedado reflejado en algún sitio.

Ropa típica de gustarme mucho. Los de la segunda fila tienen más riesgo (p<0.05)

 

Los niños lloran de la emoción. Todo por evitar una hernia, con lo fácil que es ponerle una moneda de 50 céntimos y una fajita. De las que no se comen, claro.
Y encima lleva un palo en la mano

 

Aquí hay uno que se ha dado la vuelta intentando minimizar el impacto

 

 

El saltar cuesta arriba añade dificultad. Y puntos de sutura

 

No se sabe nada de la niña. No sé mucho de física, pero este salto no va bien

 

 

No podemos hacer algo más rancio. Hasta el cura va con palio
Aquí una madre no quiere tener hernia ella misma, qué forma de quitar protagonismo a los niños

 

Nada, con un actimel, inmunoferon y oscillococilum están más que protegidos. Qué sabrá el pediatra del seguro de las hernias…pues no dice que se quitan solas,,, jajaja

 

Los servicios sociales tienen mucho trabajo en algunas zonas de España

Otra fiesta con niños que puede resultar peligrosa son los castells. Hace poco murió una niña de 12 años al caerse de uno de ellos. Por lo visto ahora los niños que están en lo más alto deben llevar casco. Me remito a la guía precedente.

Aquí en el levante español hay una fiesta que saca a relucir la falta de percepción del peligro de muchos padres. Cuando empieza a hacer algo de calor comienzan a dispararse petardos, llegando a su máxima expresión en la noche de San Juan. Yo me escondo. Todos los años hay cientos de heridos, y parece que la gente no escarmienta. Dejemos a un lado a los adultos, que hagan lo que quieran. Pero lo paso muy mal cuando veo a un padre mirando orgulloso a su hijo de 5 años manejando munición como si viviera en las afueras de Bagdad, con artefactos pirotécnicos que pueden amputarte al menos una falange, o dejarte ciego. Y no estoy exagerando,mira aquí,aquí,aquí…Me parece que roza el maltrato por omisión de responsabilidad. En algunas comunidades se permite el uso de petardos desde los 8 años. Increible. Lo he hablado con algunos padres y no tienen ninguna conciencia del peligro.

Para este año, será la bomba

Del uso de los niños en fiestas populares con animales hay también mucha polémica. Desde la participación como público, que uno tendrá unas ideas u otras, hasta la participación activa.

No pidas el estoque de Barbie, parece que ya la ha guiñado
Ya lo dijo Mingote hace tiempo mejor que nadie: si el niño quiere sacarle un ojo al toro,¿ por qué no puede sacárselo?
Os dejo con un vídeo de los saltos. Todo por tradición. Tradición como escusa para todo. Marca España

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8 Comentarios

  1. Niño poseído, no. Niño acojonado!! Los poseídos los padres/madres que lo consienten!

  2. No conocía la tradición esa en la que un señor salta sobre los bebés, ¿en qué están pensando los padres? ¡qué horror! No me sorprende en absoluto que eso ocurra en este país, con tantas tradiciones incapaces de cambiar y adaptarse a los tiempos (aunque quizás somos las personas las que no cambiamos).

    No he visto el vídeo, pero si va de un niño alzado en volandas, y desplazado por encima de la cabeza de personas henchidas de fervor religioso, no lo voy a ver. ¡Si a mí me daba miedo hasta acercar a los niños cuando eran más peques a un Rey Mago en la cabalgata de Alcoi. Por miedo a que se cayeran y (secundariamente) por compasión hacia el hombre que acabaría varias horas después con dolor de brazos de tanto levantar niños.

    Y lo de niños manejando petardos inadecuados para su edad y sin supervisión adulta, da que pensar acerca del sentido común que supuestamente tenemos… el año pasado también escribí un post en Peques y Más sobre niños y pirotecnia. ¡Qué miedo!

    Mira, si alguien se molesta al leer tul artículo, pues no pasa nada, yo también me molesto al leer ciertas cosas… Por cierto, igualmente me horroriza iniciar a los menores en la tortura animal, sea ir a una corrida, presenciar como embolan a un toro, o ver tantas aberraciones que queremos presentar a la sociedad como tradición (o peor aún, cultura).

    Gracias por este artículo.

  3. Anónimo

    Coincido contigo por el repelús que me da poner en riesgo a los niños y yo personalmente alejaría a mis hijos de todo lo que has nombrado, pero habría que valorar el riesgo real de cada una de las tradiciones. ¿Cuántas muertes ha ocasionado cada tradición mencionada? Vale, no habrá datos de siglos anteriores, pero desde que hay hemerotecas, ¿de cuántas muertes hay constancia? ¿Y cuántos mueren en la carretera por no llevar el cinturón o por no usar correctamente los sistemas de retención infantil?

  4. Madre mia… sabia lo de los Castells pero lo de Castril me hace preguntarme por que seguimos ciertas tradiciones. ¿hasta que punto la fe te puede llevara poner en riesgo la vida de tu hijo? Seguramente no faltará quien diga que esos saltadores están preparados,que entrenan mucho y bla bla.. pero que quieres que te diga,yo la vida de mi hijo no se la confío a nadie mas que a mi. Y mucho menos a un hombre que le va a saltar por encima con el riesgo de caerle y aplastarlo. Yo vivo en una ciudad donde las fiestas son conocidas y también se juntan miles de personas. He visto mil veces a madres y padres con los niños en medio de las fiestas donde por cierto también sueltan a toros (no,no es pamplona) y yo jamás me atrevería a ir con mi hijo,de hecho yo las veo desde la terraza de un hotel cercano donde no hay peligro. Los que están abajo con sus hijos seguramente dirán que soy una miedosa o una desconfiada pero no me lo perdonaría jamás si le pasase algo.
    Muy buen articulo,como siempre.
    PD: Lo primero que vi de tu entrada fue la ropa de uno de los bebes y coincido jaja.

  5. A partit del 1 de marzo en Valencia, esperamos ansiosos en puertas los vasitos y bolsas de hielo con deditos y similares, con padres histèricos de como ha podido pasar. Nada como una guardia de Qx de urgencias infantil…

  6. Lo de los saltos sobre los niños y el acercarlos a la virgen, además de un riesgo innecesario, me parecen otra forma de homeopatía arcaica, que al paso que va este gobierno, apoyado en el influjo de vírgenes y santos, pronto se recetará bajo el amparo del Ministerio de Sanidad y se anunciará en los escaparates de las mejores farmacias.

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