Seas o no religioso, si trabajas con niños te enfrentas a la acusación de que algunos de ellos están endemoniados.Y a los padres hay que hacerles caso oiga, que a lo mejor alguno lo está y no lo detectamos. Me refiero a algún niño. Vamos a entrar en el tema con una solución, de esas gratuitas que sé que os gustan.
Este niño es un demonio, se dice. Si eres de los que crees que Belcebú y los hijos de tu vecino se han aliado en las noches de verano para que no descanses o que los hijos de un familiar tuyo salían en el Viejo Testamento, y que a lo mejor eran parte de los jinetes del Apocalipsis, tengo vuestra solución.Hay que ver el vídeo del final enterito.
Es relativamente común que se diga a los niños, incluso de modo cariñoso, que están endemoniados. El problema es cuando ya alguien se lo cree. Existen muchos casos en los que un niño ha sido acusado de ser la mano ejecutora de una fuerza maligna, o de estar bajo la influencia de Lucifer. Famosas son las consecuencias de la serie de desgracias en la localidad de Salem,influenciada la multitud por unas niñas supuestamente poseídas,  que desembocó en un una matanza de muchos adultos. En otras narraciones de la Edad Media, niños recién nacidos hablan latín, hablan castellano o hacen cosas más allá de cualquier neurodesarrollo normal.Y ahora en el programa de Juanimedio van ellos solos, cómo hemos evolucionado.

Soy el Anticristo

Por desgracia, muchísimas patología médicas de la infancia se han asociado al “maligno”. Acordaros de Carlos II el “embrujado”. O  los niños con cualquier cuadro que les produjera crisis convulsivas, que  eran tratados como endemoniados (véase pasaje bíblico sobre un niño endemoniad, San Marcos 9, 14-29, aquí. A este hoy le pondríamos diazepan de entrada). Lo más triste es que muchas de estas patologías se han intentado resolver por medios mágicos, y entramos en lo escabroso, como ha pasado en la España Negra intentando sacarle el demonio del cuerpo al pobre niño, causándole la muerte, como la niña del crimen de Almansa o el crimen del Albayzin, donde una mujer murió obligada a comer sal etc. Por eso imágenes como la siguiente

en un mundo mágico en el que vivimos (Iker Jiménez es más respetado que cualquier divulgador científico) no se si me asustan o me dan risa. Los comentarios de la web si que dan miedo.De verdad. O este

donde la madre dice que el bebé se ríe de forma intimidante, y luego aparece en la lavadora o debajo de la cama.

Veraneo en Zugarramurdi

Lo que sucede es que si el niño es muy “malo” o los padres no están preparados para saber manejarlo, se crean muchos problemas. Hasta Supernanny a veces no encuentra solución y ordena sacrificar un niño.
En mi corta experiencia solamente he visto a un niño que se pudiera calificar como “poseído”. He visto algunas cosas que entiendo que en determinados contextos se creyera que el demonio estaba allí. Pero que en el diagnóstico diferencial en la UCI se nombrara varias veces medio en broma ese “diagnóstico”, solamente una vez. Se trataba de una niña de 14 años que según los padres hablaba en otro idioma, echaba espuma por la boca y solo tocaba la cama con la nuca y los talones, tenía posturas extrañas, casi imposibles, hablaba al vacío, te miraba y se reía de forma tenebrosa. Decía obscenidades y cosas así además. Al final se demostró que tenía una encefalitis por virus de Epstein-Barr, y con el tiempo todo se le pasó y nada más se supo. En otra época se hubiera curado en la hoguera.
El caso es que si eres padre o madre de un hijo poseído, ya existe una escuela que admite este tipo de niños y los trata de la forma que mejor se conoce, sin hablar de anticristos, ni nada parecido, ayudándoles a socializarse.. Os animo encarecidamente a que mandéis a todos los endemoniados que queráis, ya para el próximo curso.