El negro que salvaba la vida de los niños azules: fístula de Thomas-Blalock-Taussig

A los médicos, en general, nos gustan los epónimos, por lo menos a mí, y de esto ya hablamos en varias ocasiones en este blog (aquí y aquí). Aunque a veces los que salen en ellos no son los que hicieron el descubrimiento.
Si sabes lo que es una fístula de Blalock-Taussig y no eres sanitario es que a alguien cercano a tí le ha pasado algo malo a nivel cardiaco, ya que se trata de una intervención de cirugía cardiovascular por la que de forma temporal se intenta llevar más sangre a nivel pulmonar, debido a que un defecto cardiaco no lo permite. Es una cirugía paliativa hasta el tratamiento definitivo de la cardiopatía de la que se trate (atresia pulmonar, tetralogía de Fallot,etc), que es de las determinadas cardiopatías cianóticas, en la que los bebés tienen una coloración azulada, entre otras cosas porque no llega suficiente sangre a los pulmones para tomar oxígeno.

A-Fístula inicial  B-Fístula modificada (la que más se hace ahora)

Pero traigo aquí hoy esta fístula por el nombre, por Blalock y por Taussig, y porque no siempre se hace justicia con los descubridores de las cosas. Esto pasa en Medicina y en otros aspectos de la vida, ¿verdad?

VT Thomas
   Vivien T Thomas fue un técnico quirúrgico afroamericano que en los años 40 desarrolló una técnica para tratar la tetralogía de Fallot. Estudió en Tenesse en escuelas segregadas y compagino sus estudios con el trabajo de carpintero para poder pagarlos. Con la gran depresión del 29 tuvo que dejar los años iniciales de Medicina y entró como ayudante de Alfred Blalock, en Nashville.
Blalock, el más alto
Cuando Blalock se mudó al prestigioso centro John Hopkins se lo llevó como ayudante. Allí conocieron a Helen Taussig, que estaba ideando un método para tratar los niños azules, ya que se había dado cuenta que aquellos con persistencia del ductus arterioso vivían más. Era una adelantada de su tiempo, que quería que los negros estudiaran Medicina, la sanidad gratuita y el derecho al aborto.
   En este punto, Taussig no tenía material para derivar parte de la sangre a los pulmones ni sabía cómo hacerlo y Thomas ideó el material necesario, usando 200 perros hasta que obtuvo resultados positivos, una perra llamada Ana sobrevivió (dicen que su retrato está colgado en la universidad John Hopkins).
Después rediseñó ese material para hacerlo en humanos y ayudó a Blalock en el primer centenar de operaciones
   Posteriormente se probó con un adulto, con mal resultado y con un niño de 11 años con gran mejoría de su patología. En la primera niña operada Blalock llamó a Thomas para que entrara en quirófano ante la inseguridad que tenía… un negro en quirófano!!!, algo fuera de lugar en ese momento. En 1945, y con solamente 3 casos de niños se publicó en la revista JAMA y adquirieron fama mundial, operándose ese mismo año más de 200 pacientes.
   Y a Thomas ni lo mencionaron.
   Mientras Thomas seguía enseñando la técnica, tenía que trabajar como camarero para poder subsistir. En 1947 reintentó estudiar Medicina pero tuvo nuevamente que dejarlo. La relación con Blalock nunca fue de amistad. En 1975 la universidad John Hopkins le dió un doctorado honorífico, pero que no era de Medicina

 

  En el año 1998 escribió unas memorias.
 Actualmente en la universidad John Hopkins se ha creado una fundación, llamada VT Thomas, para ayudar a diversificar a sus alumnos, apoyando a minorías raciales y con escasos recursos.
  En el 2004 se hizo un telefilm sobre la vida de este casi-médico, y tremendo desarrollador de la Medicina, llamada “A corazón abierto”(en español)
   Thomas fue excluido del mérito de este descubrimiento médico y técnico por las razones raciales que imperaban en esa época. Otros cirujanos que allí estuvieron los han corroborado. Además, al no poseer ninguna titulación superior, el sistema Universitario y Médico no consideró que mereciera tal reconocimiento.
Así es la vida. Peor si eres negro y pobre.
   En los últimos años en algunos textos se puede leer fístula de Blalock-Taussig-Thomas, pero son la minoría y ya no es el momento.
 Esto ha pasado muchas veces, pronto hablaremos de la insulina y lo que pasó…
Si queries saber más sobre esta historia, os dejo el siguiente artículo
Os dejo con una de las conversaciones de hospital que todos hemos vivido. No tiene desperdicio!!!

 

 

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5 Comentarios

  1. Ja,ja,ja,ja. Yo he asistido a unas cuantas conversaciones de ésas. Y yo no era la anestesista… (de verdad que a veces se hacen de rogar, eh!)

    • Hola Anónimo!!
      seguro que sí, la gracias está en que son reales…pero si alguien se siente molesto, hay casi todas las combinaciones posibles. No hay nada como reirse de nosotrosa mismos. Un saludo e identifícate!

  2. Gracias Alicia!!! Qué ilusión saber que os gustan

  3. Me encantan tus entradas. Fantásticas!! Alicia

  4. Me encantan tus entradas. Fantásticas!! Alicia

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