BULTOMAS Y OTRAS PALABRAS EXTIRPABLES

Hay que intentar no acabar así. Desconfianza en el piloto

A raíz de una entrada del imprescindible blog Dermapixel de Rosa Taberner, escribo este post. Y es que, de refilón, se queja del término “bultoma”, muy usado entre la clase médica y poco entre los profanos. No os perdáis sus entradas si queréis aprender dermatología cotidiana.
   El caso es que de vez en cuando alguien dice que un niño tenía un “bultoma” y peor aún, lo escriben. Es una de las palabras que menos me gustan en Medicina, y, lo confieso, me sirven para poner a las personas en ciertos grupos, como por ejemplo, los que usan ese y otros términos inventados. Si dice bultoma, raro que sepa hacer un diagnóstico diferencial.  En derivaciones, en informes de radiología o en informes de ingreso. Muy triste, ya que como dice López Jiménez, es una “degeneración neoplásica del lenguaje”, que no debe usarse por “inapropiada, vulgar, incorrecta, fea y hortera”. Lo cierto es que bultoma se cuela en la bilbiografía médica por arte de magia y los revisores de sesudas revistas no tiran hacia atrás artículos con esa palabra, no ya en el texto, sino en el título. A modo de ejemplo

 

 

Este último es pediátrico puro y un poco triste que los revisores admitieran este tipo de lenguaje.

Parece que la jerga médica se salta los propios y variados términos médicos para definir las cosas en aras de  mantener el secreto de la práctica médica. Bultoma. no hay que decirlo más

Pero hay otros términos de mal uso cotidiano que también pasan ciertos filtros y aparecen en nuestro quehacer, como el de “incidentaloma”. Otro gran misterio del lenguaje médico. Y por salir en Pubmed no tienen mayor credibilidad.  Como no tenemos decenas de palabras para referirnos a estas masas que aparecen buscando otras cosas, a alguien se le ocurrió llamarlas incidentalomas. Así, sin anestesia. Dando el valor de la definición al hecho de que se ha visto buscando otra cosa. El teatro romano de Cartagena se descubrió de casualidad, otro incidentaloma oiga.Como la piedra Rosetta, incidentaloma, ven a mi!

 

Este último es otra vez en una revista pediátrica.

Siguiendo con los términos inventados y poco afortunados,que son infinitos, entramos en el irrisorio de “totalgia”, que aún es difícil de ver por escrito, si no salimos del ámbito asistencial y de las historias clínicas. Totalgia, curioso. Esta totalgia enlaza con el Pan-TAC, cuando se hace un scanner de varias partes del cuerpo. Y eso que no vamos a nombrar la enema opaca o la TC, que es como realmente se deberían llamar esas pruebas.
Otra palabra, ya que estamos tiquis miquis, es el adjetivo “severo”. Como decía un maestro ” el único severo en Medicina es Severo Ochoa”. Y es que se utiliza como sinónimo de grave cuando no lo es. Es una mala adaptación del inglés. En la definición de la RAE de “grave” está el “enfermo de cuidado”. En la de “severo”, “riguroso, exacto o de temperaturas extremas”.
La diferenciación entre longitud y talla ya la he dado por perdida. En el propio sistema informático los RN tienen talla, cuando les queda mucho para ello, unos 2 años, de entrada solamente tienen longitud. Pero vamos, que Apgar lo ponen con acento. Ápgar. Así nos va.

 

Ya entrando en el ranking del horror, la acentuación. En mi casa, si alguien la hubiera pronunciado, hubieran dicho “epilepsia”, pero luego hay una especia de consenso en decir “epilepsía”, con tilde en la “í”. Ese término no está aceptado por la RAE, pero parece que para ser neuropediatra hay que decirlo todo el rato (igual pasa con “océano” -correcto- y  la moda de “oceano”). Del mismo modo”estadio” se desprecia, parece más culto decir “estadío”, cuando es incorrecto

En el siguiente enlace tenéis el artículo, de obligada lectura, sobre los bultomas
Y como poco a poco se va avanzando hacia el extermino de estos términos, os dejo un impactante vídeo (o video) de como, poco a poco, se puede mover un moai en la isla de Pascua.

 

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10 Comments

  1. Entrada de obligada lectura. Muy certera. Por cierto, le faltó la palabra disnea.

    • Mi reino por un caballo

      Gracias! Cuéntame algo sobre eso

      • Es probablemente de menos peso y menos importancia, pero desde hace un tiempo, una palabra que es plana o grave, acentuada, que no tildada, en la “e”, ha pasado a mencionarse como esdrújula, acentuada en la “i”. En lugar de “dis-NE-a” dicen DÍS-nea. Entonces ¿tendríamos que decir “ápnea”, “ortópnea”,etc? Ah, y olvidaba el uso de “mear”, “cagar” o la transcripción, en un artículo publicado de la popular expresión “ir de vientre”, muy clara a nivel mundial para entender qué manifestación es esa en un paciente.

        • Mi reino por un caballo

          Madre mía, dísnea aún no lo he escuchado, será porque los neonatos no tienen o no se usa el término. Muchas gracias

  2. No puedo evitar comentar esta entrada aunque sea por alusiones, me encanta saber que no estoy sola en este mundo y que más gente se preocupa de intentar emplear la terminología de manera correcta; todo un honor la mención a Dermapixel. Y directo al blogroll que se me había pasado
    Un abrazo!

  3. Estimado Bultoma, digo Lloreda, tienes el honor de haber sido premiado en el blog de El Perro de Pavlov por tu labor de divulgación pediátrica y de crítica continua hacia la actividad científica "clásica". Visita mi blog para saber las bases de cómo continuar la cadena (aunque sé que esto a tí no te va mucho). Un saludaco y nos vemos esta noche

  4. excelente entrada! más de uno debería leer este post jeje.
    un saludo.

  5. Gracias Miriam! Un abrazo!

  6. jajajaja genial la entrada!! 🙂

    ¡Un saludo!

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