Dr. Google.Aspirina y pistolas.

Pues sí, este algoritmo resume lo que cada vez es más frecuente, que Dr Google sea la fuente de información de los pacientes o la segunda opinión médica. Y eso no estaría de más si no fuera porque la mayoría de páginas no dan una información veraz o real en determinados síntomas y enfermedades. Para empezar, al realizar alguna búsqueda, las primeras entradas suelen ser páginas de publicidad que pagan por salir en las posiciones más destacadas. En otras ocasiones, no especifican bien que, por ejemplo, tal o cual condición suele ser asintomática o con pocas complicaciones, entrando directamente en los síntomas o en las imágenes más impactantes. Si uno busca «dolor de cabeza» en Google, puede pasar en la primera página del dolor muscular, a la cefalea tensional, pasando por el tumor cerebral. Y a veces uno clica en lo que más le llama la atención. Es muy fácil reconocer actualmente a estos pacientes que van al hospital para saber si sabes más que Google. Desconfían de lo que dices, hacen preguntas dirigidas fuera de contexto o sugieren técnicas o diagnósticos que no suelen estar indicados.La mejor forma de interactuar con ellos es decir un «no lo sé» a tiempo. En un libro de Jose Ignacio de Arana de historias curiosas de la Medicina, contaba cómo en los años 70, una mujer madrileña le preguntó ante la fiebre de su marido, si no podría ser una fiebre de las montañas Rocosas (último capítulo de una serie de médicos de la época). Pues aquí igual, pero con internet. Pero no quiero decir que  pensar que la información manejada por el paciente sea un problema, no quiero transmitir una idea paternalista. Estamos hablando de la mala información, la que engaña y tergiversa. No hay mejor fuente bibliográfica que un padre que sepa buscar buena información en internet, todo lo que busca es en relación con la enfermedad de su hijo. Además, sirve para bajar a muchos médicos de la nube, esa en la que salieron en la facultad, y que les hace mirar a la gente por encima, básicamente porque alguna vez hojean un libro. Pensar que internet y los pacientes es un problema es no querer asumir la realidad que tenemos día a día y que nos obliga a actualizarnos constantemente.Muchos médicos a mi alrededor, independientemente de la edad, están fuera de la actual Medicina, y un aspecto de esta actualmente es internet. Piensan que son poseedores del Conocimiento, pero el papel del médico hace tiempo que pasó de ser una figura de autoridad a ser una figura que difunde la información que hay, un filtrador de todo ese maremagnum. Pobreticos los que aún dicen «eso es así sí o sí» o «la familia es muy preguntona». Han quedado relegados a la medicina de los años 60 del pasado siglo.Por eso cada vez me parece más ridículo cunado se habla de «nuevas tecnologías»: Por favor, ya está bien, que he tirado ya unos cuantos portátiles…
A veces busco información en internet para ver qué es lo que a un padre le va a salir. En muchas ocasiones aparecen foros de discusión donde se comparten experiencias y se suelen decir barbaridades. Una detrás de otra. Otras veces la cosa está mejor. En ocasiones les digo a los padres lo que se van a encontrar en internet cuando salgan del hospital y miren el diagnóstico que les acabo de decir, para intentar frenar el impacto de la infoxicación.
De todas formas, el uso del Dr Google también se ha extendido entre la clase médica. Quizás la culpa la tienen los smartphones (o eufemismo para un teléfono que no es Iphone). Cada vez es más difícil ver a alguien leyendo un libro de papel, de ese material del siglo XX, y las dudas, que antes obligaban a pensar un rato, reflexionar y volver a pensar, ahora se resuelven a golpe de wikipedia (y en algunas ocasiones de frikipedia), buscando la inmediatez ante todo. Es cierto que cuando alguien te dice que si te parece un síndrome de Loeys-Dietz, se te queda la cara a cuadros (como me pasó a mí hace poco con un amigo de la escuela albaceteña), y el iphone es una bendición, que en 5 minutos te muestra hasta una foto. Si es que no te distraes mientras con el correo o con el Whastapp. Esa es otra. El Whatsapp. Sirve para cualquier cosa, incluido el envío de imágenes y vídeos para comentar casos, impensable hace 15 años.Pero lo dejaremos para otra ocasión, que se las trae. .El primer día de mi residencia de Pediatría, el adjunto que me tocó a Marta S y a mí tenía un ingreso de un sd de Tourette. Nosotros sabíamos mucho del MIR reciente, y él tuvo que hacer una especie de huida hacia un Nelson para leer algo y seguir la conversación con la madre, porque no tenía ni idea de lo que era y había empezado entrevistándola del tirón, sin leer la historia. La madre ya se había informado de ese síndrome. Hoy no hubiera llegado al Nelson, se hubiera escorado un poco y hubiera entrado en Google (para los más jóvenes, Nelson es un libro, además de un «pirata» y un personaje de los Simpson. Un libro es como un iPad pero con pantallas movibles en 3D.De nada).
Pese a que muchos estudios dicen que las fuentes de información que se suelen usar no incluyen a Dr Google entre las primeras posibilidades, lo cierto es que en el hospital es una de las más usadas. Incluso en la web de Rafa Bravo hace ya tiempo se habló de un artículo en el que se pretendía demostrar que eran tan buena fuente como otras para encontrar determinada información médica. En algún estudio británico se preguntó a los jóvenes médicos por qué usaban internet, y las ventajas eran la rapidez y facilidad frente a los libros de texto, siendo las desventajas la poca calidad y la sobrecarga de información. En este estudio llama la atención que la mayoría de los médicos jóvenes usan como fuente la Wikipedia.Curioso. He leido entradas de la wikipedia que no las podría haber hecho mejor la madre de la persona en cuestión que se menciona. Hay que tener cuidado. Por no decir que el fundador de la Wikipedia, el que no para de pedirte dinero cuando entras, tenía, previo a esta, una página pornográfica llamada Bomis (datos de la propia Wikipedia).
En fin, como con las personas, en internet te puedes encontrar de todo. Cosas buenas y cosas malas. Hay que perderle miedo a la difusión del conocimiento. Hay que dejar definitivamente el paternalismo médico. No hay que denostar Google (que tiene la versión Google Scholar, más refinada para la ciencia) para buscar información, sino que es un complemento más.
Como leí hace poco en twitter, el famoso «que te llevarías a una isla desierta» ahora es » desierta sin internet», y la respuesta de la aspirina ha pasado a una pistola para pegarte un tiro.
Me despido con El internet. Perdón ,es lo más friki que he puesto hasta ahora, lo vi en el blog de Buenafuente

 

← Entrada anterior

Entrada siguiente →

4 Comentarios

  1. Las mamas pueden acertar más, en general, si no están dispuestas a cambiar de opinión aciertan siempre 😉

  2. Es google o mama!!! Aunque muchas veces mama acertó mas que el medico de guardia… o_O

  3. Muchas gracias Lola!
    Es un honor para mi que lo hagas y que te resulte interesante. Para mi tu página lo es mucho y por eso estoy suscrito. Un beso

  4. Me ha gustado mucho la entrada.
    Es un recurso en el que caemos muy fácilmente los padres con niños pequeños.
    He comentado sobre ella en nuestro resumen semanal de blogs de papás y mamás en Bebés y más.
    Un saludo

Deja un comentario ¡gracias!