Restricción sobre el uso de derivados terpénicos en supositorios en niños

La AEMPS informa a los profesionales sanitarios sobre la contraindicación en niños menores de 30 meses o con antecedentes de convulsiones febriles o epilepsia, del uso de medicamentos en forma de supositorios que contienen derivados terpénicos (alcanfor, cineol, citral, eucalipto, mentol, niaouli, pino, terpineol, terpina, tomillo, trementina).

En España se encuentran autorizados varios medicamentos en supositorios con alguno de los principios activos mencionados, indicados en niños menores de 30 meses, aunque únicamente se encuentran comercializados Brota rectal supositorios niños y Pilka supositorios lactantes y niños. La AEMPS actualizará la ficha técnica y el prospecto de estos medicamentos con objeto de introducir esta contraindicación.
Por cierto, estos medicamentos son de dudosa eficacia.

Restricción sobre el uso de derivados terpénicos

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4 Comentarios

  1. Anónimo

    yo he probado el pilka en supositorios a mis nenes y creo q de todoa los jarabes q he probado el mejor el pilka en supositorios. Ellos duermen y descansan toda la noche. Creo q deberia hacer mas estudios y q vuelvan a vender este producto ya q considero q es muy bueno

  2. Totalmente de acuerdo con Isabel, pero hay que tener en cuenta un aspecto clave en esta discusión, y que sin duda nuestros ínclitos gestores no han olvidado: ¿y lo bien que huelen los pedetes de los niños después de meterles un pilkazo?

  3. O sea, que el pilka puede causar convulsiones. Y eso lo saben porque, tras decenios de uso y miles de lactantes anoinvadidos, ¿se ha descrito algún caso?, ¿se han producido en algún paciente intoxicado?, ¿se ha hecho un estudio experimental en animales?… Porque si no es el caso, se trata de un silogismo aristotélico: los terpenoides pueden provocar convulsiones, el tomillo tiene terpenoides, el pilka tiene tomillo, ergo… el pilka puede producir convulsiones. Toma método científico y toma medicina basada en la evidencia.

  4. En lugar de cambiar el prospecto lo que tenían que hacer es prohibir su venta, dada su nula utilidad y encima con riesgos.
    De camino podían hacer una buena limpieza de fármacos sin utilidad probada y sin estudios serios de efectos secundarios. Con esta simple medida mejoraría la salud de los niños y se ahorrría mucho, en lugar de bajarnos el sueldo y despedir personal sanitario.
    Isabel Rodríguez

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