Esta representación la encontré hace mucho tiempo en la National Medical Library de Estados Unidos, y representa, de forma surrealista (o no), el papel del Pediatra en la salud y desarrollo del niño.
A la izquierda una madre preocupada llama por teléfono a la enfermera; bajo el niño una multitud de formularios, donde se adivina «tétanos», «pertussis»… Al fondo se ve un campo con plantas jóvenes y finalmente un árbol decrépito. El pediatra es un juguete más de los niños, que tiran de lazos atados a su cuerpo. Entre el Pediatra y la enfermera, una senda en la que se descubre algún juguete, un biberón y dos pechos, además de un tallímetro con unos libros colgando. En la parte inferior izquierda, uno de los niños abre el maletín del médico, donde hay un estetoscopio y un bastón de caramelo.